Por Iván Cepeda / @IvanCepedaCast
De las interceptaciones escuchadas ayer, incorporadas al proceso por intermedio del investigador Óscar Álvarez, quedó en evidencia el modus operandi con el que el acusado orquestó la búsqueda de falsos testigos:
1) Siendo consiente que sus abogados públicos no realizarían las tareas más sórdidas en la búsqueda de falsos testigos, acudió a abogados en la sombra que se encargaron de esa tarea, primero, Wilser Molina, a quien la Corte Suprema le compulsó copias por haber incurrido presuntamente en los delitos de falso testimonio y manipulación de testigos. Después, el abogado Diego Cadena que hoy se encuentra en juicio por los presuntos delitos de soborno en actuación penal y fraude procesal y ha sido sancionado dos veces por faltas en el ejercicio de la profesión, por estos hechos.
2) En las conversaciones exhibidas ayer, quedó patente el rol de determinador de Uribe. En el caso de Juan Carlos Sierra, alias ‘El Tuso’, fue insistente en la búsqueda de este ‘potencial testigo’. Así queda en evidencia en la conversación que sostuvo con Cadena, el 22 de marzo de 2018, en la que le dice: “Pregúntele que entonces, como el señor de Europa está demorado, qué si yo le puedo pedir una declaración a la Corte, que la Corte se la pida. Y me acaban de decir que sí, que él se la da a la Corte”.
3) En esas interceptaciones se muestra que Uribe tenía la firme convicción de que sus abogados Granados y Lombana no estaban para cumplir las fraudulentas tareas para las que sí se mostraba listo Cadena, quien actuaba sin escrúpulos. Con él se quejaba Uribe de que sus dos abogados oficiales “le sacan el cuerpo a todo”. “Yo los conozco, doctor Diego”, le decía. Tan evidente es eso en las conversaciones, que ayer el expresidente tuvo que escribir un mensaje en la red X para disimular esta circunstancia disculpándose con Granados y Lombana por sus “comentarios indebidos”.
4) De eso también eran conscientes sus propios abogados. En declaración rendida por el abogado Lombana indicó que en reunión con el abogado Cadena le preguntó: “¿Jaime Granados sabe que usted está en estas tareas? […] ¿Usted ha pensado seriamente su tarea? ¿Cómo la está haciendo?”. Y comentaba: “Se me hacía extrañísimo que un proceso que lleva Jaime Granados adelantara ese tipo de tareas de buscar controvertir testigos, a través de otro abogado”. Uribe usaba a Cadena incluso para consultas sobre cómo llevar a cabo el desacato de decisión en una acción de tutela que interpuso en su contra el periodista Daniel Coronell.
5) Ante la negativa de Juan Guillermo Monsalve de recibir al abogado Cadena, Uribe acudió a su amigo Juan Guillermo Villegas Uribe, a quien la CSJ le compulsó copias por presunta manipulación de testigos por las presiones ejercidas a la familia de Monsalve Pineda.
6) Álvaro Uribe era consciente de que su teléfono podía estar siendo interceptado, por eso seguía siempre el mismo patrón en sus conversaciones, “para que después no digan que estoy manipulando testigos”. En conversación con Villegas, en 2015, Uribe le dijo: “Me están investigando a mí con usted y tienen interceptado el teléfono. O sea que esta llamada la están escuchando esos hijueputas”. Advertencia, que le reiteró al mismo interlocutor, en 2018, “Recuerde la vulnerabilidad de nosotros, estos teléfonos los tienen interceptados”.
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