Venezuela aseguró este miércoles que, con la decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de poner fin a las licencias para la exportación de crudo del país caribeño -concedidas por su predecesor, Joe Biden, y que beneficiaban a la petrolera Chevron-, «en realidad se está infligiendo un daño a los Estados Unidos, a su población y a sus empresas».

A través de Telegram, la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, calificó de «lesiva e inexplicable» la medida, con la que, además, según la funcionaria, se pone en «entredicho la seguridad jurídica de EE.UU. en su régimen de inversiones internacionales».

Estas licencias dejarán de estar vigentes a partir del 1 de marzo, según explicó Trump, quien criticó al «régimen» de Nicolás Maduro por no haber acelerado la deportación de los «criminales violentos» que, según él, Caracas envió a EE.UU. y que debían haber sido repatriados «a un ritmo rápido».

Rodríguez rechazó «categóricamente este tipo de acciones» y aseguró que fueron «solicitadas públicamente por la oposición extremista y fracasada del país!.

Además, según la ministra, las sanciones impulsaron la migración entre los años 2017 y 2021, con «las consecuencias ampliamente conocidas».

«Venezuela seguirá su camino de recuperación económica integral garantizándola con el esfuerzo creativo de todos y en apego absoluto a su soberanía e independencia nacional», agregó Rodríguez.