“Aquí vemos cómo se puede democratizar la generación de la energía eléctrica y bajar sus tarifas y volverlo un factor de producción y por tanto de construcción de la riqueza”.

Sabanalarga, Atlántico, 5 de julio de 2024

La economía del cuidado y el rol de la mujer

La mujer tiene un especial énfasis en lo que se ha venido a denominar el trabajo del cuidado y precisamente una economía del cuidado de la vida es lo que estamos observando aquí. El alto número de mujeres que ayudaron a construirla significa que ese instinto del cuidado de la vida que toda mujer tiene en sí misma, muchísimo más que el hombre, se puede plasmar perfectamente en la nueva economía del mundo.

Revolución en marcha

Aquí estamos ante estas 300 hectáreas que podrían ser una hacienda más de las tantas que hay en el Caribe colombiano, presenciando una revolución. Revolución como alguien aquí gritó. Decía el alcalde de Sabanalarga que fuese yo una especie de Alfonso López Pumarejo 2. La gente no se repite, pero indudablemente sí quisiera serlo. De eso es que me he llenado para recorrer las tierras de Colombia en campaña electoral. Otra revolución en marcha. Revolución, López Pumarejo la planteó desde la izquierda liberal para el siglo XX, 1936. La división liberal que surgió después, Gabriel Turbay y Jorge Eliécer Gaitán 1946, dio al traste con la revolución en marcha y desencadenó el fascismo en el estado colombiano, de lo cual aún hoy no hemos podido sobrepasar. Se hundió la primera revolución en marcha en sangre, 300.000 colombianos de acuerdo con la comisión de la verdad, dependiendo de la fecha en que se empiece a contar, podemos tener 700.000 colombianos y colombianas asesinadas por motivos políticos, o del conflicto, o de las nuevas economías ilícitas.

Historia de violencia y desigualdad

Si multiplicáramos eso por sus hijos, sus hijas que hubieran podido tener, por la capacidad cerebral si hubiera una medida para ello, multiplicado por la cantidad de seres vivos que hoy no nos acompañan, precisamente porque hubo esa mortandad bestial, brutal, en la sociedad colombiana, cuántas cosas, cuántos problemas no hubiéramos podido ya solucionar. 

La violencia ha matado literalmente la energía de la sociedad colombiana, no al máximo, no al 100% porque por algo estamos aquí, planteándonos hacer una segunda revolución en marcha. Ya no tiene los mismos componentes de lo planteado por López Pumarejo, no es la ley 200 de tierras del 36, que López Pumarejo reconocía como el primer factor de la desigualdad social y del atraso económico de Colombia.

Transformación del uso de la tierra

El Caribe sí que ha sufrido esas consecuencias cuando la mayor parte de su tierra fértil, que es la mayor parte de las tierras fértiles de Colombia, se entregan a esas ganaderías extensivas de baja productividad, a un poder terrateniente y latifundista, muchas veces untado de sangre y cocaína. A un poder armado que ha castrado las posibilidades del desarrollo del Caribe, estando en el mar. Toda sociedad en el mar se enriquece menos las nuestras que son las más pobres tanto la del Pacífico como la del Caribe. 

Y tiene que ver con una idea feudal, casi que esclavista, del manejo del estado y del manejo de la sociedad que gracias al pueblo del Caribe que me dio su mayoría electoral, su confianza, ante una propuesta de quitar el esclavismo, el feudalismo, la violencia improductiva y poder construir las bases de una industria y una agricultura en el siglo XXI y como toca, que es la descarbonizada. Gracias a eso es que podemos aquí plantear algunas ideas, unos retos, lo que estamos presenciando aquí no es como una hacienda de 300 hectáreas dejó de ser una de ganadería extensiva como tantas, una vaca cada dos hectáreas por ahí. Esa misma hacienda que antes tendría una vaca cada dos hectáreas o tres, hoy podría darle esa misma tierra, la energía eléctrica a una ciudad intermedia como Manizales, decían aquí; oiga, el uso de la tierra entonces ha variado sustancialmente, porque podríamos tener 100 vacas ahí con unos ingresos pírricos en realidad para quien las poseyera, pero ahora ahí en ese mismo espacio hay una generación de poder, ‘power’ le dicen los norteamericanos, el power. Poder para la lengua inglesa es en la misma palabra el poder y el poder eléctrico, no están equivocados.

La importancia del ‘power’ en el Caribe

Cuando Antioquia determinó a partir del uso del agua de sus embalses la mayor parte de la generación eléctrica de Colombia, de ahí sale Isagen, pues claro que tuvieron poder dentro de las decisiones colombianas, para bien o para mal. Cuando esa línea del poder se desplaza hacia el Caribe, porque es donde está el agua, es donde está el sol y es donde está el viento, entonces la línea del poder también se desplaza. Ojo, esto lo que se llama una revolución. El Caribe podría ser la región más poderosa de Colombia, por tanto más rica, por tanto más democrática, no en el mismo terreno del poder terrateniente donde la tierra se concentra en unos pocos y centenares de miles de campesinos quedan por ahí en las esquinas, en los humedales, en las ciénagas o peor aún, tristes en los parques de los pueblos envejecidos porque ya la juventud no está ahí, alcoholizados a veces, nostálgicos, porque ya no se ve un joven en una esquina, una joven, porque tuvieron que irse a buscar mejores futuros muy lejos de su lugar, de su terruño, muy lejos de su región Caribe, como le tocó a mi papá por ejemplo.

Energía limpia y la revolución productiva

Aquí se está planteando y pueden subrayar cada letra una revolución. Toda revolución afecta el poder, si es que es una revolución de verdad. Toda revolución afecta, voy a usar esa palabreja, las relaciones sociales de producción entre los seres humanos. Cuando se va a trabajar y cambian por completo de seres humanos tratados como esclavos o como siervos o simplemente desechados o vistos como trabajadores asalariados, casi en condición de esclavitud, hacia seres humanos que pueden hablar de tú a tú y relacionarse libremente y construir cooperativamente la riqueza, la región, la patria. 

Lo que estamos observando aquí es ese cambio en pequeño todavía, pero hay que olfatear para dónde va, porque el gobierno del cambio lo ha incentivado de tal manera. No es solo porque cambia completamente la productividad de la tierra, siendo la misma tierra y el mismo sol. Al cambiar la productividad de la tierra entonces la tierra del Caribe da más riqueza a cada persona. Nos vamos enriqueciendo si somos capaces de empujar ese proceso, de hacer más eficiente el uso de la tierra en el Caribe, pero no solamente ahí hay un cambio, sino que es que la misma perspectiva de la economía cambia sustancialmente, de latifundistas de vacas, de mayorías tiradas en la informalidad, de las tierras de los campesinos sin tierra, de las mujeres sojuzgadas, de la falta de educación, de la pobreza en términos porcentuales, de los más elevados de Colombia, podemos pasar a ser la región más poderosa de Colombia, a lo cual he invitado a sus élites políticas que andan todavía en viejos anacronismos corruptos y a su ciudadanía toda para que podamos percibir lo que puede venir, que no es simplemente un cambio de tecnologías, de máquinas, la revolución no está en el cambio de tecnologías ese es el efecto de la revolución, lo principal de la Revolución es el cambio de las relaciones entre las personas, pongamos de ejemplo lo que aquí tenemos al lado.

100, 300 hectáreas, 150 realmente bajo paneles solares, 100 megas de generación eléctrica, 100, Colombia tiene 20 gigas o sea 20,000 megas de generación eléctrica, 20.000 de esas 100 están aquí, en una hacienda de 150 hectáreas en realidad, podríamos tener muchas más, lo mismo que se hace aquí se puede hacer en cualquier otro lugar de la costa Caribe, podríamos llenar el Caribe de paneles solares y no solo una empresa haciendo 100 megas como Isagen, sino decenas y decenas y centenares de empresas comunitarias, de empresas municipales, de empresas familiares, de empresas del capital, igual que se ponen esos paneles ahí, se pueden poner en el techo de una casa y si se ponen en el techo de una casa el hogar cambia completamente, ahí la revolución porque si yo junto en esa casa humilde hoy de las tantas que hay en las ciudades caribeñas, una fibra óptica, unos paneles de energía limpia, un conocimiento y lo meto como en un sancocho, lo que obtengo es un hogar productivo, ya no un hogar siervo de pagar la factura a Aire o a Afinia, siervos, un millón de pesos mensuales porque hay refrigeración, etc. 

¿De donde va a salir el impulso de la industrialización de la ciudad y de la industrialización del campo del Caribe pagando las tarifas eléctricas más altas de toda América cuando todos los días nos cae el sol desde la mañana hasta la tarde, no es irracional?, en qué estamos pensando? 

Evitando el camino de la historia que nos está invitando a ser poder, y porque se vende el voto por aquí, porque el vivo que se vuelve bobo por allá, terminamos equivocando el camino, no construyéndolo con certeza, claro que tenemos el sol, el viento, claro que tenemos el agua del mar y de los ríos y claro que esa es la fuente natural de una riqueza a la cual como en un sancocho hay que agregarle un condimento fundamental que es el trabajo humano, cada vez más cerebral y colectivo que muscular e individual, comunidades trabajando.

Un llamado a la acción

No es solo esta granja que pertenece a una empresa Isagen, que ha puesto unos fondos de riesgo. Eso mismo lo puede hacer cualquier hogar en cualquier pueblo del Caribe, eso mismo lo puede hacer cualquier finquero de cualquier tamaño de su hacienda, eso mismo lo pueden hacer los alcaldes municipales. Ya no 100, 10, pero 10 le podrían resolver las tarifas, casi que, conduciéndolas a cero, de los usuarios de la energía eléctrica de su propio municipio. Lo propuse no me acuerdo hace unos seis meses en alguna reunión; no han llegado, ¿qué les pasa a los alcaldes del Caribe? ¿Qué les pasa a los alcaldes del Caribe, están en las nóminas de Aire y de Afinia que no se dan la pela de hacer una revolución? Es simple, 10 megas caben de acuerdo con estos mismos números en 15 hectáreas, 15 hectáreas y se les baja la energía eléctrica a todos los usuarios del municipio. ¿Por qué no han entregado 15 hectáreas? ¿Cuál es la dificultad? Para que el Ministerio de Minas inmediatamente con empresas privadas o de otra manera construyeran en cada municipio del Caribe una granja solar de 10 megas con destino a su propia población, energía limpia, descarbonizada y barata.

¿Nos da miedo bajar las tarifas eléctricas?, a mí no, yo sé los intereses, si es que se ganan 3, 4 billones de pesos cada año del bolsillo de los usuarios, arrastrando la industria a la incompetitividad, arrastrando la agricultura a costas exorbitantes entre el banco y la energía eléctrica; no hay negocio que valga y si encima le cae el gota gota y el clan del golfo, mejor irse del país.

Una nueva perspectiva para el Caribe

Tenemos otro destino completamente diferente y comienza rebajando las tarifas de la energía eléctrica sustancialmente. Claro que yo tengo que hacer un esfuerzo en la fórmula que no he podido en dos años porque una y otra vez se atraviesa algún tipo de decisión judicial o política para defender los intereses de seis grandes pulpos de la generación eléctrica que están literalmente ordeñando a toda la sociedad colombiana, ordeñando la industria y ordeñando la agricultura, ordeñando el poder productivo de Colombia, anquilosándolo en el atraso y por tanto sumiéndonos en la violencia. 

Es que, si son 100 empresas, si son 200 municipios, si lográsemos que 500.000 hogares del campo y la ciudad generaran energía limpia, ya no son seis los del monopolio, son millones de personas y ahí se desploman las tarifas y se desploma el poder sobre el consumidor de la energía eléctrica, cambia por completo el mercado, casi que deja de existir al mercado, casi, porque la energía, casi se vuelve gratuita, sin precio, ese paso tenemos que darlo en la región que puede darlo.

Quizás Manizales usando los volcanes, quizás con otros embalses en regiones lluviosas como el Pacífico donde no se ha hecho ni uno, porque todos los hicieron alrededor de Bogotá y de Medellín, concentraron el power, pero resulta que la crisis climática seca todos los embalses por igual y quedamos en riesgo de racionamiento. Si hubiéramos combinado nuestras zonas climáticas ese riesgo ni siquiera existiría, si hubiéramos combinado embalses y paneles solares y viento y no embalses y diésel en las termos, nosotros no tendríamos ningún riesgo de racionamiento, es más seríamos un poder exportador de energía hacia Centroamérica, la cual le he dicho a ISA que por favor trabaje en función de la interconexión eléctrica con Panamá, o vendiendo energía limpia a Venezuela o como ya lo hemos hecho al Ecuador. 

Un poder energético de Colombia que no está en ese carbón triste que sacamos en La Guajira, que quita el agua y la acaba y mata miles de niños por falta de agua potable, que no está en el petróleo que la humanidad cada vez desecha más, porque ha comprendido que en la gran maquinaria del capitalismo mundial el uso intensivo y creciente del petróleo y del carbón, la energía fósil, pone en peligro de extinción la vida humana y la vida en general del planeta.

Estamos viviendo los tiempos de la extinción de la especie humana, nunca lo habíamos sentido, por eso bombardean niños en Palestina y en Gaza, porque en los tiempos de la extinción lo que florece no es la democracia, lo que florecen son los nazis y la barbarie global. 

Bueno aquí vemos cómo se puede democratizar la generación de la energía eléctrica y bajar sus tarifas y volverlo un factor de producción y por tanto de construcción de la riqueza. Si una familia tiene fibra óptica conocimiento y paneles solares se vuelve una familia productiva en su propio hogar, no de siervos o esperando quién le da un puesto o el político que le prometa a cambio de un billete el voto, no, volviéndose productivo. Se pueden construir partes, se puede hacer confección, se puede hacer creación, se puede hacer arte, se puede hacer música, se puede vender productos así salgan más costosos en el mundo que diga marca registrada, este producto es descarbonizado 100%.

Esa es la oportunidad comercial de Colombia y es en el Caribe donde más podemos lograrlo, solo voy a dar un ejemplo de lo que puede pasar aquí, de lo que se inicia en este tipo de inauguraciones que parecieran pequeñas pero que van sumando el gran potencial que tenemos. 

Conversé con una familia muy poderosa en el mundo, bin Zayet, bin en árabe significa hijo, hijo de Zayet. Zayet el fundador de Emiratos Árabes Unidos, hablé con sus hijos, uno dirige al país, el otro el capital, 400.000 millones de dólares, me descrestaron la verdad sea dicha, me trataron como hermano, los caribeños tenemos raza árabe en nuestras venas, todos, porque los marineros que llegaron de España en 1492 y siguientes, eran árabes con apellido de cristianos, por eso nuestras costumbres, nuestras formas, nuestro propio físico es similar al de los marroquíes de hoy, que eran los que tenían el poder en España. Pues con ellos hablamos, en su riqueza nacida del petróleo, pero ellos con inteligencia preparando sus mejores hijos, en las mejores universidades del mundo, tienen con qué pagar eso, han ido preparando la salida de Emiratos Árabes Unidos del petróleo y garantizando a través de otras formas de producción, esa misma riqueza que hoy les da el petróleo.

La oportunidad de la inteligencia artificial

Y hablamos de un tema que no era el oro de Santurbán como algunos amigos de los pasados gobiernos creyeron que era El Dorado ofrecerles a los árabes el oro como le ofrecimos alguna vez tonta ingenuamente ese mismo oro a los españoles, no, hablamos de inteligencia artificial, es el último grito productivo del capital. Si yo pongo inteligencia artificial y crisis climática tengo el Argamedón, como bien lo dijo Stephen Hawking el gran físico que murió hace poco, ahí está la extinción de la humanidad. No voy a caer en una conferencia, el lado negativo de esos dos relatos, la crisis climática y la inteligencia artificial es que la especie humana puede perecer en el corto plazo. Qué terrible el momento político que nos toca vivir a nosotros en el mundo.

No nos hemos dado cuenta aún de lo que está pasando, de porque hay naves rusas y submarinos nucleares en el Caribe al lado de naves norteamericanas y submarinos nucleares norteamericanos en el Caribe, nuestro Caribe. Pues parece una anécdota y tiene que ver con una geopolítica cada vez más tensionada porque los tiempos de la barbarie han llegado y las de la extinción de la vida, relato negativo que obliga un relato positivo como dijera el maestro Hegel en la dialéctica. 

¿Y ante la extinción de la vida nos vamos a dejar extinguir como humanidad? ¿Vamos a comer callados la comida en la casa y no decir nada? Mientras nuestros propios hijos van a vivir una desgracia peor que la que nosotros hemos vivido inimaginables en términos de pandemias de virus, de la extinción, de la muerte en el planeta, no nos vamos a quedar callados. La humanidad va a actuar y de ahí sale lo positivo, porque de ahí sale una revolución mundial por la vida. Ya no son los guerreros socialistas de antaño en el siglo 20, insurgentes o como quieran llamarlos, ahora son los guerreros por la vida que somos todas y todos, porque la vida no se va del planeta tierra ahuyentada por la codicia del capital fósil. Va a haber transformaciones políticas profundas y Colombia puede estar en la vanguardia de ellas, porque Colombia además de belleza es power, es energía limpia pura. Es ahí donde tenemos nuestro destino, la construcción que tenemos que hacer.

Con bin Zayet dijimos ¿bueno y por qué Barranquilla? la de la radio, la de la aviación que tanto se ufana Barranquilla por ser una ciudad vanguardia a principios del siglo XX, la de la cerveza también. 

¿Y por qué Barranquilla no puede ser hoy el foco productivista del último capitalismo del mundo, a través de la inteligencia artificial? 

¿No nos llegan las troncales de la fibra óptica? Ahí están, ¿desde ahí no es el corazón del mundo para repartir a través de esa fibra óptica información en cantidades ingentes? La información en la inteligencia artificial y por eso megadata centers como una ciudad de computadores y fibra óptica envían esa información a traductores, que utilizan esa información para diversos fines, no siempre positivos, y si nosotros podemos poner los megadata centers, 50.000 millones de dólares vale la inversión, 50.000, el petróleo se quedó en pañales amigos, 50.000 millones de dólares en la ciudad de Barranquilla. Esto es, Pablo Escobar no es nada comparado con la nueva perspectiva que se le puede abrir al pueblo caribeño, porque eso implica facultad de inteligencia artificial, para que nosotros sepamos manejarlo, escudriñarlo, utilizarlo en favor de Colombia.

El futuro del Caribe y de Colombia

Saben esos edificios, cuánta energía necesitarían limpia, 20 GB, es decir toda la energía que producimos en Colombia, pero destinada a esos edificios de data centers. Tendríamos que duplicar la generación eléctrica de Colombia y tendría que ser 100% limpia, en el corazón del mundo, el cerebro del mundo, la perspectiva que se nos abre es amplia, profunda, porque entonces toda la industria caribeña y la agricultura caribeña podría ser descarbonizada, porque entonces habría que abrir universidades de matemáticas, de programación, de utilización del software a jovencitos y jovencitas que hoy quedan es en las calles de las ciudades, la posibilidad de ser el motor económico y cerebral de Colombia. El power está a la vuelta de la esquina, estamos a punto, ojalá lo logremos, de firmar el contrato entre la República de Colombia y los Emiratos Árabes Unidos, para pasar a ser vanguardia de la inteligencia artificial en el corazón del mundo, esa es una revolución, es una revolución, se mide de manera diferente a como hace un siglo la pensamos, no es la bandera roja, no es la barricada, no es la columna obrera entrando al palacio de los zares, es la humanidad misma detrás de una bandera de la vida, es una revolución mundial por la vida, es una resistencia que la humanidad y la vida no abandona este planeta, derrotada por la codicia y la barbarie, no va a ser derrotada, lo que tenemos es que prepararnos y nos preparamos estudiando y nos preparamos abriendo las perspectivas, mostrando que Colombia no necesita del petróleo y del carbón, sino que necesita del corazón, del cerebro y de la inteligencia y su enorme potencial de energías limpias.

Aquí hay un camino, no es López Pumarejo, no tenía ni idea de que esto iba a ocurrir, se fue por amor, dicen, abandonó la presidencia por el amor y después llegó fue la sangre, no el amor. Pero aquí estamos ante una nueva perspectiva y es el Caribe, el que quiero que la lidere, una revolución en marcha, una nueva égida por la igualdad, la fraternidad y la libertad de los seres humanos en la República de Colombia, hoy el país más desigual de la tierra y uno de los más violentos. Esta es la perspectiva que en estas humildes 150 hectáreas que hubieran podido contener 50 vacas o 100 a lo sumo, hoy contiene el germen de una revolución, la revolución de la vida en nuestro propio país, la potencia mundial de la vida. Gracias por haberme escuchado y muy amables.

(Fin/dme)​

 X @PBolivariana