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Iván Cepeda

Bogotá, 16 mar (PL) El senador colombiano Iván Cepeda descartó una crisis o estancamiento insalvable en los diálogos de paz entre el Gobierno y las insurgentes FARC-EP, conversaciones enfocadas hoy en aspectos claves para el fin del conflicto.

En una comparecencia televisiva el congresista por el Polo Democrático Alternativo, afirmó que ambas delegaciones trabajan con intensidad en Cuba para llegar a consensos en los puntos restantes de la agenda, todos muy polémicos, y que las contradicciones son propias de ese tipo de negociación.

Los dos equipos apostaron a la fecha del 23 de marzo para concluir de manera satisfactoria las pláticas, allí no han perdido tiempo, sólo que es importante perfilar los detalles de cada tema, más allá de cualquier compromiso en cuanto a plazos, insistió el parlamentario y copresidente de la comisión de paz del Senado.

Ante la complejidad de los asuntos a debate, tanto el presidente Juan Manuel Santos como el líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP), Timoleón Jiménez, dejaron entrever la posibilidad de prolongar las discusiones en busca de un buen acuerdo que permita terminar la confrontación bélica de manera concertada.

Cepeda es partidario de avanzar en los encuentros de la capital cubana sin la presión de un límite y sí de encontrar las mejores soluciones a cada cuestión por dilucidar, adicionalmente destacó el efecto favorable de las medidas adoptadas por el movimiento rebelde y el Ejecutivo para desescalar o reducir la intensidad de la contienda.

No ocurrirá nada si no se firma un tratado final el 23 de marzo, lo importante es que los diálogos continúen, insistió el también senador Antonio Navarro, quien abogó por agilizar las discusiones en torno al cese el fuego bilateral y definitivo.

Ésa debe ser la principal prioridad en este momento por su repercusión para el país, subrayó durante el programa Semana en Vivo, transmitido por la televisora CableNoticias.

Las conversaciones entre representantes gubernamentales y de las FARC-EP comenzaron en La Habana en 2012, desde entonces los dos grupos alcanzaron pactos en los temas de reforma rural integral, participación política, combate a las drogas ilícitas y víctimas.

Resta definir los términos para el silenciamiento de todos los fusiles, la dejación de armas, desmovilización y reincorporación a la vida civil de los combatientes.

Según Cepeda establecer los sitios de ubicación de los guerrilleros, decidir su proximidad o no a los asentamientos, es una de las cuestiones de mayor complejidad.

En semanas previas la canciller colombiana, María Ángela Holguín, adelantó que el 23 de marzo pudiera anunciarse algún tipo de convenio de no ser posible la firma del acuerdo conclusivo.

A petición del ocupante de la Casa de Nariño, su hermano -Enrique Santos- viajó a La Habana para reunirse con las dos comitivas y colaborar en la mesa de concertación.

mem/ap


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