Por Mario Hubert Garrido
Caracas, 9 oct (PL) A punto de cerrar este 2015, pleno de agresiones contra Venezuela, ahora la derecha y sus asesores en Washington erigen una nueva carta: azuzar el diferendo territorial con Guyana, con la complicidad de las principales autoridades de Georgetown.
A la intención de la trasnacional Exxon Mobil de explorar fuentes de hidrocarburos en la zona del Esequipo, en disputa histórica- se suma la más reciente campaña difamatoria sobre la política exterior de Caracas en la región, según denuncias de la diplomacia
En ese sentido, la canciller Delcy Rodríguez precisó que los nuevos ataques encuentran como su principal vocero al propio presidente guyanés, David Granger.
La diplomática acusó a ese jefe de Estado de mentir ante la comunidad internacional al presentar un libro en Naciones Unidas que señala a Caracas por fomentar planes intervencionistas.
Rodríguez mostró a los periodistas ese documento y su portada, suscritos por el propio Granger y que muestran un patrullero venezolano supuestamente atracado en Georgetown con fines belicistas. En realidad, dijo, se trata de un patrullero que llegó a las costas de Santa Cruz de Tenerife (Islas Canarias) el 22 de diciembre de 2011, con destino a Cádiz donde recibiría mantenimiento.
La jefa de la diplomacia venezolana llamó a Granger a no mentirle al propio secretario general de ONU, Ban Ki-Moon, a respetar a Venezuela e ironizó al pedirle al mandatario del país vecino a no confundir a la capital de su propio país.
Tras calificar el hecho de grave, Rodríguez adelantó que por instrucciones del presidente de la República, Nicolás Maduro, informarán por todas las vías necesarias a la comunidad internacional de esta difamación, que cuenta con el respaldo de Estados Unidos.
Sobre otro comentario de Granger que asegura que Venezuela ha colaborado poco con el desarrollo de Guyana, Rodríguez recordó que como parte de la alianza Petrocaribe y de manera bilateral, Venezuela ha sido de los países que más han ayudado a ese hermano pueblo, con inversiones superiores a los mil 200 millones de dólares.
También explicó que en Georgetown funciona un centro de rehabilitación social que lleva el nombre del presidente Hugo Chávez, fallecido en 2013.
Acerca del diferendo territorial con Guyana, las autoridades venezolanas han reiterado su disposición de entablar pláticas respetuosas pero sobre las bases del Acuerdo de Ginebra de 1966.
De otra parte, el ministerio de Relaciones Exteriores y el propio presidente de la Republica, Nicolás Maduro, han repudiado que como parte de esas maniobras califican recientes declaraciones del secretario de estado de Estados Unidos, John Kerry, en las que arremete contra la democracia venezolana, a menos de 60 días de comicios parlamentarios.
Aseguran que está lejos de ser competencia de Kerry opinar sobre el sistema de Venezuela, el cual cuenta con el respaldo popular.
De igual manera condenan otro hecho en cadena: las palabras con tono injerencista del embajador del norteño país en Guyana, Perry Holloway, para reincidir en el diferendo entre Caracas y Georgetown
Para la diplomacia venezolana, al inmiscuirse en un asunto que no le compete ni política ni jurídicamente, la casa Blanca pretende dañar las relaciones y la unidad latinoamericana y caribeña.
La Guayana Esequibo, con una extensión de 159 mil 542 kilómetros, pertenece a Venezuela desde 1777, con la creación de la Capitanía General.
En 1811 todas las áreas que pertenecían a la Capitanía fueron incluidas en su primera Constitución. A pesar de esas evidencias históricas, este territorio pretendió ser despojado por el imperio británico hace dos siglos, lo que generó la controversia que hoy se mantiene con Guyana.
Para resolver el diferendo, en 1966 Reino Unido aceptó iniciar conversaciones con Venezuela y se logró, el 17 de febrero de ese año, la suscripción del Acuerdo de Ginebra, firmado en Suiza.
Este acuerdo fue reconocido por Guyana luego de su independencia, el 26 de mayo de aquel año.
La controversia entre ambas naciones suramericanas llegó a un punto complejo tras asumir Granger la Presidencia de Guyana, en mayo pasado, y a raíz de las provocaciones de la derecha internacional, que utiliza la disputa territorial como excusa para apoderarse del petróleo venezolano.
Próximos a la elección 20 en los últimos 16 años de Revolución, para otras autoridades como el jefe de campaña del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Jorge Rodríguez, el tema de Guyana se inscribe en los planes impulsados por sectores opositores para desacreditar al gobierno de Maduro, al tiempo que desestabilizan y generan violencia en el país
El funcionario, quien entregó al Consejo Nacional Electoral un documento que pide se respeten los resultados de la consulta del 6 de diciembre por todas las organizaciones políticas, opinó que la estrategia de la derecha nacional e internacional es atentar contra el desarrollo pacífico del decisivo proceso.
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