Clodomiro Castilla fue asesinado el 19 de marzo de 2010. Denunciaba los vínculos de la clase dirigente cordobesa con el paramilitarismo.
Por: Juan David Ortiz Franco
Cinco días antes de que un sicario le disparara en la puerta de su casa, Clodomiro Castilla le escribió un correo electrónico a su hijo Mauricio. “Me dijo que lo iban a matar, que ya estaba cansado, que ya se había dado cuenta de que sus denuncias no iban a prosperar. Ese día me dijo que ya estaba esperando la muerte”. Fueron ocho tiros. Faltaba poco para que fueran las 9:00 de la noche del 19 de marzo de 2010.
Castilla era el director de la revista El Pulso del Tiempo y conducía un programa en la emisora La Voz de Montería. Llevaba varios años investigando los vínculos de un sector de la dirigencia cordobesa con el paramilitarismo. Sus denuncias lo habían distanciado lo suficiente de los afectos de políticos, empresarios, e incluso, de otros periodistas.
Su tono le generó enemistades. De su historial de pleitos hizo parte el magistrado Jorge Pretelt, quien después se vería envuelto en un escándalo por el supuesto pago de un soborno para la selección de una tutela en la Corte Constitucional. También la exgobernadora Marta Sáenz. En varias oportunidades Castilla tuvo que rectificar sus publicaciones. Incluso, alguna vez, un juzgado ordenó en su contra un carcelazo de 10 días porque consideró insuficiente su respuesta ante un denuncia presentada por la entonces gobernadora Sáenz a raíz de una caricatura que publicó en su revista.
Pero en el centro de la polémica con Clodomiro Castilla siempre estuvo William Salleg Taboada, quien hasta marzo de este año fue el director del periódico El Meridiano de Córdoba, el medio de comunicación impreso más reconocido de ese departamento. La relación entre Salleg y Castilla se paseaba por los estrados judiciales de Montería desde que el director de El Pulso del Tiempo entregó en la Corte Suprema de Justicia varias grabaciones que, según su denuncia, daban cuenta de los nexos entre el dueño de El Meridiano y Salvatore Mancuso. Ese material, que hizo parte del proceso por el cual fue condenado por ‘parapolítica’ el exsenador Juan Manuel López Cabrales, hizo que la corte pidiera a la Fiscalía abrir una investigación contra Salleg.
Paradójicamente, un día antes del asesinato de Clodomiro Castilla, El Meridiano de Córdoba celebró su aniversario número 15 con la presencia del entonces presidente Álvaro Uribe Vélez. En ese evento, del que participaron numerosas personalidades de la región, Uribe destacó las garantías que existían para el ejercicio de una prensa libre e independiente.
Esas garantías no alcanzaron para Castilla. Meses antes del atentado había renunciado a la protección policial porque, según decía, integrantes de esa misma institución hacían parte de un plan para asesinarlo. Sin embargo, ante las amenazas, se retractó y pidió acompañamiento, pero la protección no llegó. Estaba solo, sin escolta, leía un libro frente a su casa cuando le dispararon.El paramilitarismo en las voces de los periodistas
El pasado 23 de abril, la Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Medellín profirió una sentencia en contra de varios antiguos integrantes del Bloque Córdoba de las Autodefensas. En ella se refiere al asesinato de Castilla y a lo que considera el “nivel de penetración y aceptación de las estructuras paramilitares en la región”, situación que, de acuerdo con el tribunal, se vio reflejada en el tratamiento de ese fenómeno por parte de algunos medios de comunicación.
“La forma cómo se presentaba a los jefes paramilitares, sus discursos y su narración de los hechos contribuyeron a la justificación de sus actos y de las violaciones a los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario (…) se buscaba legitimar las acciones ilegales que afectaban masivamente a la población”, dice la sentencia que señala de forma directa a El Meridiano y asegura que “es claro” que en diferentes momentos ese periódico actuó “como caja de resonancia, justificación del fenómeno paramilitar y como un instrumento para divulgar y propagar el ideario de dichos grupos, lo que lo hace responsable ante la Constitución y la Ley”.
En consecuencia, el tribunal ordena compulsar copias para que se investiguen, de nuevo, los vínculos de varias personalidades de Córdoba con el paramilitarismo –incluyendo a William Salleg-. En relación con el caso de Castilla, la Sala de Justicia y Paz asegura que esa sentencia “es también un homenaje al valor del periodista”. //pacifista.co
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