Caracas, 15 dic (PL) El dirigente y comunicador venezolano Ernesto Villegas declaró hoy que la oposición nacional sólo se une por odio al chavismo.
El jefe de Gobierno del Distrito Capital (Caracas) y vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) en el área de comunicación, confesó que los gobernantes locales confiaron en que ese sector derechista admitiría la votación electoral de 2013, pero ese reaccionó con violencia.
Creímos que iban a respetar el resultado del 8 de diciembre en que el PSUV ganó más del 70 porciento de las alcaldías y sin embargo el 12 de febrero se decretó la «hora loca» del antichavismo, con saldo de 43 muertos y un daño increíble a nuestra economía.
Pensamos que se abría un período en el que el acento podía estar colocado sobre la gestión, pero un enloquecimiento calificado de un sector del país propició, ejecutó, o en el mejor de los casos justificó, prácticas abominables, reconoció en declaraciones publicadas este jueves por el portal del Ministerio de Información.
El periodista y funcionario público citó entre esas agresiones la colocación de guayas (alambres de púas) entre postes para degollar a personas que viajaban en motos, la quema y tala de árboles, el incendio de guarderías y universidades y la persecución de chavistas donde eran minoría.
Según Villegas, la llamada «guarimba» (violencia pública) continuó por otros medios, pero el presidente del país, Nicolás Maduro, supo sortear ese desafío y la extrema derecha, derrotada por el pueblo y el gobierno, se atrincheró en el plano económico y hoy tenemos una ofensiva transnacional contra el país.
«El jefe de Estado anunció que se va a dedicar por completo en el próximo trimestre a la batalla en el campo económico, porque esa es la tarea central en este momento, de modo que el propósito de la Revolución Bolivariana es derrotar la guarimba económica, que es hermana de aquella otra que ya derrotamos», consideró.
De acuerdo con Villegas, el pueblo bolivariano ha vencido a enemigos colosales, frente a los cuales nadie apostaba ni un centavo por su triunfo, porque las distintas coyunturas, la correlación de fuerzas y el contexto que han rodeado nuestra lucha siempre han tenido la apariencia de favorecer a nuestros adversarios.
«Pero este pueblo ha acopiado fuerzas de su propia lucha en la actualidad y de las luchas históricas que ha desarrollado», subrayó.
El analista y dirigente socialista definió a la oposición de hoy como «una sopa de letras», con confrontaciones entre partidos, grupos de partidos y económicos, que suelen quedarse a un lado ante un odio común por el chavismo y todo lo que esto representa.
«La experiencia del golpe de abril de 2002 es elocuente. Apenas tuvieron la oportunidad de ponerle la mano al poder comenzaron entre ellos las rencillas, presiones y deserciones por reparticiones de cargos, y ambiciones insatisfechas», argumentó.
