Bogotá, 26 nov (PL) El canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, ratificó hoy el respaldo de su gobierno al proceso de paz colombiano y expresó confianza en que llegará a feliz término, para satisfacción de América Latina y el mundo.
Las negociaciones entre el ejecutivo y las FARC-EP las sentimos como nuestras, vemos con esperanza el futuro de esas pláticas, manifestó el ministro de relaciones exteriores en el bogotano Palacio de San Carlos.
Confiamos -dijo- en poder disfrutar pronto la noticia de que las conversaciones lograron el resultado que esperamos de ustedes, el éxito de la mesa en La Habana, representará un horizonte de progreso, de distensión para Colombia, y desde Ecuador les deseamos lo mejor en todas las circunstancias, agregó.
Patiño asistió a un encuentro con su homóloga colombiana, María Ángela Holguín, con el objetivo de preparar el Tercer Gabinete Binacional, previsto para el venidero 15 de diciembre en la ciudad ecuatoriana de Esmeraldas, el cual estará presidido por los presidentes Juan Manuel Santos y Rafael Correa.
Aspiramos a que nos una, nos comunique, la integración y no la frontera común, insistió el titular del ministerio del relaciones exteriores, tras augurar un positivo desenlace a las reuniones entre equipos gubernamentales y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP), actualmente detenidas.
El presidente Juan Manuel Santos suspendió los ciclos negociadores luego de la desaparición del general Rubén Darío Alzate, en las inmediaciones del caserío Las Mercedes, departamento de Chocó.
Tras reivindicar su captura, el movimiento insurgente anunció que liberaría al alto militar en el menor tiempo posible, junto a sus dos acompañantes y a dos soldados, puestos ya en libertad la víspera.
Surgidos para poner fin al conflicto armado colombiano, los diálogos transitaban por su penúltima fase, a fin de proponer acuerdos sobre el tema de la reparación a las víctimas, que suman alrededor de seis millones.
La confrontación interna dejó unos 230 mil muertos en el transcurso de más de medio siglo.
Una vez liberados Alzate, la abogada Gloria Urrego y el cabo Jorge Rodríguez, deberán reanudarse los diálogos, según anunciaron las partes beligerantes.
