podemosPor Miguel Lozano

Madrid, 18 nov (PL) Podemos, partido que irrumpió con más de 1,2 millones de votos en la política española en las elecciones al Parlamento Europeo el pasado mayo, inició hoy una asamblea para definir su estructura como fuerza organizada.

Este fenómeno social encabezado por el profesor universitario y habitual asistente a tertulias televisivas, Pablo Iglesias, obtuvo en esos comicios seis eurodiputados y se ubicó como cuarta fuerza política nacional apenas a cuatro meses de creado.

Considerado por unos una bocanada de aire fresco para la izquierda española y por otros un fenómeno pasajero sustentando en el carácter mediático de Iglesias, encuestas posteriores ubican a Podemos como tercer partido político, con tendencia al crecimiento.

Su fuerza se atribuye a sectores inconformes, apartados de urnas y partidos; simpatizantes de otras fuerzas de izquierda atraídos por la forma de presentar sus propuestas y también -sobre todo jóvenes- desencantados con el Partido Socialista Obrero Español.

Las escaramuzas previas a la reunión de este sábado y domingo en la madrileña plaza de toros Vistalegre, mostraron la diversidad de fuerzas, con decenas de proyectos de organización.

Varios borradores se fundieron en la discusión previa y quedaron básicamente dos propuestas: la de Iglesias (Claro que Podemos) y la del eurodiputado Pablo Echenique (Sumando Podemos).

Ambas corrientes afirman que no se trata de una división, sino de una discusión plural para conformar los principios constitutivos, éticos y políticos de una organización con declarada ambición de poder.

Iglesias propone la figura del secretario general y un solo portavoz, no presentarse a las elecciones municipales y concentrarse en las regionales y generales, elegir una dirección (Consejo Ciudadano) por listas abiertas y designar un consejo ejecutivo.

El grupo de Echenique quiere una dirección colectiva, varios portavoces, la elección del 20 por ciento de miembros del Consejo Ciudadano por sorteo, más autonomía para los círculos y dar a esos grupos de base la potestad de acudir o no a las municipales.

En términos generales, parecen muchas más las posiciones compartidas: soberanía popular, rechazo a las políticas de austeridad y la propuesta de colocar la economía al servicio del hombre.

Asimismo abogan por dar garantías a la sanidad, la educación y la vivienda, transparencia, limitaciones salariales para sus cargos, restringir el tiempo de los mandatos, respeto por los derechos humanos e igualdad de género.

Otro principio de Podemos es renunciar a la financiación bancaria, en consecuencia con lo cual el costo de su primera asamblea se sufraga con una campaña de aportes masivos entre simpatizantes.