venez-rafael-ramirezPor Jorge Petinaud

Moscú, 8 oct (PL) En la primera visita oficial que inicia hoy a Rusia en su condición de canciller venezolano, Rafael Ramírez refuerza las relaciones estratégicas bilaterales forjadas por el fallecido presidente Hugo Chávez en 10 viajes realizados a Rusia en nueve años.

Ramírez dará inicio al programa oficial en una reunión con su par ruso, Serguei Lavrov, en la que analizarán los vínculos políticos y revisarán los acuerdos entre ambas naciones, dijeron a Prensa Latina fuentes de la delegación llegada a Moscú al filo de la medianoche.

Juntos intervendrán posteriormente en una rueda de prensa.

El ministro de Energía y Petróleo y presidente de Petróleos de Venezuela Sociedad Anónima (PDVSA) hasta el 3 de septiembre último, pasó a titular de la cartera de Relaciones Exteriores en esa fecha, cargo que ocupaba el actual vicepresidente del Gobierno de su país, Elías Jaua.

Una prueba del interés de ambas partes por continuar incrementando los vínculos económico-comerciales entre Moscú y su segundo socio comercial latinoamericano después de Brasil, son los encuentros que sostendrán el visitante y personalidades del Gobierno y el sector empresarial.

Durante su estancia en Moscú, el jefe de la diplomacia venezolana dialogará con Denis Mánturov, ministro de Comercio e Industria y cotitular de la Comisión Intergubernamental de Alto Nivel Rusia-Venezuela.

Igualmente, sostendrá pláticas con Igor Sechin, presidente de la junta de directores del gigante energético Rosneft.

El portavoz de la cancillería rusa, Alexándr Lukashévich, destacó que los proyectos energéticos son el fundamento de la cooperación entre inversionistas de Moscú y Caracas, en declaraciones a la agencia Novosti.

Tal colaboración se basa en proyectos conjuntos en la exploración de yacimientos de gas y petróleo, según la fuente.

Recordó el portavoz que ambas naciones prevén iniciar la explotación conjunta de las plataformas continentales y construir en la nación suramericana una termoeléctrica alimentada con coque del oro negro.

Igualmente, subrayó la fuente, las partes edificarán plantas para incrementar el rendimiento petrolífero de las capas en los yacimientos en explotación.

Moscú mantiene inversiones estratégicas en la Faja Petrolífera del Orinoco, así como en las empresas mixtas Boquerón y Petroperijá, a través de Rosneft. Las reservas petroleras en esos proyectos se estiman en más de 20,5 millones de toneladas, según la parte rusa.

Rosneft y PDVSA suscribieron el 29 de julio último cinco acuerdos de cooperación, para crear dos nuevas empresas de capital mixto, desarrollar servicios de ingeniería, ejecutar obras de infraestructura y formar especialistas venezolanos en la Universidad de Petróleo y Gas de Rusia.

Desde el punto de vista político, Lukashévich reafirmó la víspera el firme apoyo de Rusia a la política del Gobierno del presidente venezolano, Nicolás Maduro, en declaraciones a la prensa.

A propósito de la visita de Ramírez, el portavoz calificó a Venezuela de pueblo amigo cuyo Ejecutivo promueve el diálogo nacional y reformas socioeconómicas «sin injerencias destructivas desde fuera».

Recordó que Caracas y Moscú cooperan en la tarea de formar un orden mundial más democrático y justo, basado en la supremacía del derecho internacional y la primacía de la ONU en el fomento de la paz y la seguridad globales.

Subrayó el diplomático la plena coincidencia ruso-venezolana en la evaluación de temas de la agenda internacional como el conflicto ucraniano y la inestabilidad en el Medio Oriente.

Destacó que la nominación de Caracas a miembro no permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para el bienio 2015-2017 «refleja su gran autoridad en el escenario internacional».

El portavoz reconoció especialmente el sustancial papel venezolano en el desarrollo de la integración latinoamericana y caribeña y fue enfático al reafirmar el interés de Moscú por la cooperación con diversos organismos regionales como la Comunidad de Estados Latinoamericanos (Celac), el mercado Común del Sur (Mercosur), la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).