Quito, 18 sep (PL) Un total de 42 personas detenidas declararán hoy ante las autoridades ecuatorianas en relación con los hechos de violencia registrados la víspera durante una protesta opositora, tras la cual 15 policías resultaron heridos.
El ministro del Interior, José Serrano, informó que los manifestantes agredieron a los agentes del orden y les lanzaron piedras, cocteles molotov y maderos encendidos, por lo cual 15 lesionados debieron ser llevados centros de salud.
Las imágenes televisadas sobre la concentración en la plaza San Francisco, de esta capital, mostraron a individuos encapuchados que trataban de romper el adoquinado de las calles para lanzar trozos contra los uniformados.
Serrano lamentó los hechos de violencia registrados y consideró que no se corresponden con un acto de protesta, sino con acciones delictivas.
Mientras eso sucedía en San Francisco, en la plaza de la Independencia situada frente al gubernamental Palacio de Carondelet miles de personas se congregaron para mostrar su respaldo a la gestión de Rafael Correa.
Durante el denominado Festival del Trabajador, en el cual hubo música, carteles y consignas, el mandatario anunció que impulsará una radicalización de la Revolución Ciudadana y aseveró que «o cambiamos definitivamente la patria, o no la cambiamos nunca».
Correa afirmó que en el futuro inmediato el país debe seguir consolidando los logros y construyendo nuevos derechos para la gente, por lo cual se concentrarán en tres áreas fundamentales.
En primer lugar, se refirió a la formulación de un nuevo Código de Trabajo en el cual se profundice la premisa de la Revolución de que el trabajo humano, así como los hombres y mujeres, están por encima del capital.
Como segunda línea mencionó la eliminación de las fuentes de desigualdad a nivel nacional, principalmente las relacionadas con la plusvalía de la tierra.
Por último, resaltó el propósito de asegurar un sistema de seguridad social global que garantice cobertura universal, e incluya a personas tradicionalmente excluidas como las amas de casa y los campesinos.
El jefe de Estado hizo alusión a los grupos opositores que se manifestaban en demanda de reivindicaciones laborales, y recordó que nunca nadie había hecho tanto por los trabajadores como lo realizado en el Gobierno actual.
En este sentido, recordó que en décadas precedentes existía la tercerización del trabajo, la discriminación laboral y los salarios de miseria, y preguntó ¿dónde estaban esos supuestos líderes sindicales cuando todo ello ocurría?
Asimismo, recordó que esas personas que hoy protestan no hicieron nada cuando en Ecuador los trabajadores carecían de seguridad social o de beneficios como la jubilación, los maestros recibían remuneraciones mínimas, y la salud pública funcionaba en condiciones de extrema precariedad.
