
Comandantes
NICOLÁS RODRÍGUEZ (ELN)
PABLO CATATUMBO (FARC-EP)
Estimados compatriotas,
Me parece pertinente escribirles a ustedes dos como canal de comunicación con el ELN y las FARC-EP, respectivamente, referente al tema de la exclusión de los gaitanistas en la Comisión académica que conformó la mesa de La Habana para realizar un informe que defina y determine los orígenes del conflicto en Colombia.
No es un capricho de los gaitanistas si señalamos, e insistimos en demostrar que los hechos políticos acaecidos en el año 1945 fueron detonadores del conflicto. Y tampoco es al azar si nos empeñamos en reiterar nuestra demanda para que no se silencie y encubra lo que sucedió desde ese año hasta 1959.
Se trata de acontecimientos incuestionables y protuberantes, pero sistemáticamente silenciados en los trabajos anteriores de la totalidad de los 12 académicos señalados para integrar la Comisión referida. Sabemos que este hecho no es circunstancial, como tampoco lo es la exclusión de los gaitanistas en dicha comisión.
Pensamos, precisamente, que se ha hecho deliberadamente para mantener en silencio un momento histórico que, según ellos, debe ser olvidado por el pueblo colombiano para mantener la estabilidad de la memoria histórica acuñada, elaborada deliberadamente como manto de olvido de las causas del origen de la violencia y de los verdaderos culpables.
Comunicadores, académicos, historiadores, violentólogos colombianos o extranjeros, marxistólogos doctos o superficiales, todos a una han silenciado el análisis político de ese período histórico de Colombia, cuyo detalle debe conocerse si se quiere desentrañar, con honestidad, el origen del conflicto.
Y, como la historia se va escribiendo a manera de copy paste, la falsedad se convierte en el carrusel del engaño y la falsificación, mientras que a nivel de la opinión pública se establece lo que Harald Welzer, director del grupo Recuerdo y Memoria de Alemania afirma diciendo «Un suceso no es lo que pasó, sino lo que se cuenta sobre lo que pasó». Y añade que los recuerdos históricos “de ser individuales, pasan a parecerse, hasta formar un gran recuerdo colectivo”.
Eso lo saben los eternos dirigentes de este país, porque tienen consciencia plena de lo que dijo Jorge Eliécer Gaitán – él, que era experto en psiquiatría y psicología – cuando afirmó que «Triviales nociones de psicología nos enseñan que las frases y postulados, por absurdos que ellos sean, cuando se les acompaña de una repetida afirmación, logran grabarse en la conciencia popular con caracteres de verdad, aun cuando luego el ariete de la razón intente pulverizarlas¨.
Así, si esta nueva Investigadora creada en La Habana, vuelve a silenciar el trasfondo de los hechos políticos de 1945 a 1959, volverán a ejercer el papel de Poncio Pilatos para lavar de toda culpabilidad, UNA VEZ MÁS, ocultando sus nombres propios, a los verdaderos responsables y culpables del origen del conflicto en Colombia.
No por azar, los gaitanistas marcamos el año de 1945 como año en que se desencadenó el conflicto, porque en ese momento – por primera y última vez en Colombia – se inició la marcha inexorable del pueblo hacia el poder, razón por la cual la oligarquía liberal y conservadora, bajo la llamada Unión Nacional, desató su política de «sangre y fuego» para impedir el libre juego de las normas legales imperantes en Colombia, ya que respetándolas iban a ser derrotados.
ES DECIR QUE, PARA IMPEDIR LA ÚNICA OPORTUNIDAD INDISCUTIBLE QUE HASTA AHORA HISTÓRICAMENTE HA TENIDO EL PUEBLO COLOMBIANO PARA LLEGAR AL PODER POR LA VÍA ELECTORAL, LAS CLASES DOMINANTES OPTARON POR LA VIOLENCIA, OBLIGANDO AL PUEBLO PERSEGUIDO Y MASACRADO A ENCAMINARSE POR LA VIA DE LA REBELDÍA Y LA INSURRECCIÓN, NACIENDO ASÍ LA GUERRILLA EN COLOMBIA. Los gaitanistas contamos con pruebas incontrovertibles que prueban lo que afirmamos.
No es entonces una casualidad que la guerrilla en Colombia no hubiera nacido antes del magnicidio de Jorge Eliécer Gaitán, que fue el punto de quiebre del genocidio al gaitanismo, que se había originado cuando el gaitanismo se agrupaba bajo las banderas triunfantes del Movimiento Gaitanista y, ya después de 1947, en el Partido Liberal, cuando el pueblo impuso a Gaitán como Jefe Único de esa colectividad.
LA GUERRILLA NACIÓ EN COLOMBIA Y, POR ENDE, EL CONFLICTO QUE HASTA HOY VIVIMOS, PORQUE LA OLIGARQUÍA DESATÓ EL GENOCIDIO PARA IMPEDIR LA LLEGADA INEXORABLE DEL PUEBLO AL PODER, LO QUE, DE HABERSE RESPETADO LAS VÍAS PACÍFICAS, HABRÍA SUCEDIDO EN 1950.
Que no vengan los académicos a decir ahora que la guerrilla – y de ahí el conflicto armado – surgió por razones de violencia económica. Hubo violencia económica, claro está, pero no para impedir la llegada del pueblo al poder.
ESA INMINENTE LLEGADA DEL PUEBLO AL PODER FUE LO QUE DESATÓ LA PERSECUCIÓN OFICIAL Y OBLIGÓ A LA GUERRILLA A EJERCER LA REBELIÓN.
Los gaitanistas queríamos hacer parte de esa comisión para APORTAR LAS PRUEBAS CONTUNDENTES, sustentadas en documentos originales, de que el conflicto, que significa el enfrentamiento en armas entre el gobierno y las guerrillas, surgió porque las oligarquías irrespetaron las reglas del juego electoral consagradas en la Constitución.
La Iglesia Católica, la Universidad Nacional, la ONU, el gobierno y las FARC nos marginaron a los gaitanistas para que no mostráramos las pruebas indiscutibles que, con nombres propios, figuran en el Archivo Gaitán. Es probable – y espero equivocarme – que negociaron que se dijera que el conflicto nació por un conflicto de tierras, a raíz de la Ley 200 del 36, para no inculpar a los acaparadores del Estado de ser los responsables del conflicto y así, como contraparte, que no inculpen a los comandantes de las FARC… hasta que se realice el referendo donde la maquinaria de Estado orientará la votación para que nieguen la participación de los guerrilleros en la vida pública. Y colorín colorado, esta historia – por el momento – se habrá acabado.
MI PETICIÓN A LOS COMANDANTES GABINO Y CATATUMBO ES QUE NO SE DEJEN METER GATO POR LIEBRE PORQUE DE ELLO DEPENDE EL FUTURO DEL PAÍS.
Cordialmente, Gloria Gaitán

Jorge Eliécer Gaitán (Bogotá, 23 de enero de 1903 — Bogotá, 9 de abril de 1948) fue un político y jurista colombiano, alcalde de Bogotá en 1936, ministro (Educación en 1940 y Trabajo en 1944), congresista (varios períodos desde 1929 a 1948) y candidato disidente del Partido Liberal a la Presidencia de la República para el período 1946-1950. Su asesinato en Bogotá produjo enormes protestas populares conocidas como El Bogotazo.
