ABN-31-03-2011-313113260716cartagena2HTCaracas, 19 Sep. AVN.- Este jueves, al finalizar el decimocuarto ciclo de conversaciones entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (Farc-EP) y el Gobierno colombiano, el grupo insurgente reveló que convocará a una asamblea nacional constituyente para consultar con el pueblo los logros que se alcancen en los diálogos llevado a cabo en La Habana, Cuba.

Iván Márquez, quien leyó el comunicado de las Farc-EP, explicó que al llegar al punto sexto de la agenda insistirán en la convocatoria de una constituyente, porque tienen derecho a ella y es la mejor forma de refrendar, con todos los grupos sociales, la implementación de los acuerdos que se alcancen con el Gobierno colombiano.

«La posibilidad de convocar una constituyente esta contemplada en la Constitución Nacional, su invocación no es sorpresa para nadie, es una necesidad en la hora actual», dijo Márquez.

La Farc-EP consideró que la constituyente sería un «vehículo para afirmar y consagrar la participación política para la democratización real, la paz con ética social y la reconciliación nacional».

El grupo insurgente también reiteró el carácter unilateral del referendo propuesto por el Gobierno colombiano, «una iniciativa que no fue convenida por las partes en la mesa de conversación», expuso el representante guerrillero.

Insistieron en la necesidad de vincular a toda la sociedad en el proceso de pacificación y reconciliación, considerando que la participación masiva del pueblo en la construcción de la paz eximiría a cualquiera de las partes a «tomarse para sí atribuciones que no se derivan del cuerpo del convenio».

Durante esta última ronda de diálogo, las Farc-EP condenó la represión militar ejercida por el Gobierno sobre la protesta ciudadana durante el paro nacional, que dejó, de acuerdo con el grupo insurgente, 17 muertos y unos 850 heridos, difundió Prensa Latina.

La guerrilla también dejó ver su posición respecto a los Tratados de Libre Comercio (TLC) y expresó que el presidente Juan Manuel Santos debería escuchar a quienes viven en las zonas rurales colombianas, quienes se ven afectados directamente por las medidas neoliberales de estos acuerdos comerciales.