chevronCampo Aguarico 4, Ecuador, 17 sep (PL) El mejor instrumento que utilizaremos para contrarrestar esta ofensiva de la multinacional petrolera Chevron es la verdad, aseguró hoy aquí el presidente de Ecuador, Rafael Correa.

El mandatario inició en esta zona, perteneciente a la provincia de Sucumbíos, la campaña La Mano Sucia de Chevron, para denunciar la contaminación que dejó esta empresa trasnacional norteamericana en la Amazonía.

Correa destacó que como Ecuador no cuenta con los recursos de la antigua Texaco comprada por Chevron, que ha gastado 400 millones de dólares en un juicio para evitar cumplir con el pago a los amazónicos, su gobierno recurrirá a la denuncia pública de los daños ecológicos cometidos por la empresa petrolera.

También hizo un llamado al mundo para que se unan contra el capital y evitar las compras de los productos de Chevron.

La antigua Texaco es culpable de uno de los desastres ambientales mayores del mundo, dijo el Presidente, tras asegurar que el daño ecológico equivale a 85 veces el provocado por el derrame de la British Petroleum en el Golfo de México.

El jefe de Estado recorrió una de las piscinas dejadas por Texaco, donde todavía brota la brea y el petróleo, hecho que demostró al introducir la mano en el lugar y mostrarla.

Aseguró, además, que la empresa trasnacional dejó otras mil piscinas similares en esta área, donde operó hasta 1992.

La campaña gubernamental obedece a que la empresa se niega a reconocer el fallo de un tribunal ecuatoriano que lo condenó a pagar una indemnización de 19 mil millones de dólares a los pobladores de la Amazonía.

En su lugar, Chevron apeló a una corte de arbitraje internacional y acusa a la justicia de Ecuador de haber cometido actos de corrupción en su contra.

Correa aseguró que la compañía petrolera utilizó técnicas anacrónicas en este país andino para ahorrarse unos dólares.

Lo que hizo en Ecuador no tiene nombre, recalcó el mandatario, quien dijo que como parte de la campaña su Gobierno pretende traer al país a diferentes personalidades internacionales para que constaten los daños ambientales provocados por la transnacional.