gran_muralla_5La Gran Muralla China es una de las mayores obras humanas y la única que se divisa desde el espacio. Fotos: Luis Padilla/Andes

Luis Padilla, enviado

Beijing, 22 jul (Andes).- Es una de las mayores obras humanas y la única que se divisa desde el espacio, además, la Gran Muralla mide más del doble de lo que se estimaba, revela un estudio levantado por arqueólogos chinos.

Hace un año, a inicios de junio de 2012, investigadores chinos descubrieron que su coloso mide realmente 21.226 kilómetros de largo y no los 8.850 que se habían estimado hasta entonces.

Fue levantada en la cresta de montañas, durante varias etapas del imperio chino para proteger su frente norte, con el trabajo de no menos de 300 mil soldados; algunos cimientos datan del siglo V antes de Cristo, pero de forma tradicional solo se contaba aquellos tramos que fueron reconstruidos por la dinastía Ming, entre los años 1368 y 1644.

El estudio, relevado desde 2007, descubrió también que solo un 8,2% de esos tramos conservan su aspecto original, mientras un 74% fue modificado a lo largo de los siglos.

gran_muralla_6Los candados colocados sobre cadenas de la Gran Muralla China son parte de un ritual de amor eterno, pues las parejas de enamorados ponen un lazo y un candado a lo largo de la muralla para que su amor dure por siempre.

Precisamente uno de aquellos tramos reconstruido –y que no implica ningún riesgo para los transeúntes- es asequible, a una hora en auto, desde el centro de la capital de China, Beijing, un recorrido que recibe a los turistas con las palabras del dirigente socialista Mao Tse Tung inscritas en un bloque de mármol “Si no la has escalado, no te puedes considerar un hombre auténtico».

Se trata de una escarpada escalinata que en temporada de verano, como la actual, cuando el día marca hasta 33 grados centígrados, resulta de duro batallar para los extranjeros que apuestan por coronar el monte para tener como recompensa un paisaje digno de retrato.

Las piedras de las escalinatas muestran que la erosión las vuelve cóncavas, y es notable que en varios lugares los caminantes echan su basura sobre este patrimonio.

Al finalizar, los turistas encuentran en un costado una tienda de recuerdos, donde pueden adquirir, a modo de souvenir- una placa recordatoria con su nombre inscrito en ideogramas característicos del mandarín, que certifica la hazaña de haber escalado esta parte de la historia de la nación asiática.

Fuente: http://www.andes.info.ec