Por Maylín Vidal
Imagen activaBogotá, 17 jul (PL) La declaración de una Zona de Reserva Campesina en el Catatumbo colombiano es el principal punto de enfrentamiento entre el Gobierno y los agricultores de esa norteña región, quienes reclaman la atribución de este derecho, promulgado por la Ley 160.
El Estado se ha negado a satisfacer esta demanda, en la mesa de interlocución con los campesinos en huelga hace 38 días, que exigen una inmediata definición en este sentido para combatir el avance del latifundio de las trasnacionales consolidado en el Catatumbo a raíz del paramilitarismo.
«No voy a permitir que me impongan las Zonas de Reserva a la fuerza, por ningún motivo», expresó la víspera el presidente Juan Manuel Santos.
En una reciente entrevista concedida al diario La Opinión, el líder agrario Cesar Jerez postuló que el Gobierno debe cumplir el artículo 81 de la mencionada Ley de 1994, y el Decreto 1770 de 1996, y constituir la Zona de Reserva del Catatumbo, cuyo trámite administrativo se surtió de manera legal.
«Infortunadamente hay un veto ilegal del Ministerio de Defensa que, hasta el momento, ha impedido la definición de esta Zona en la región como solución real a los problemas de acceso a la tierra, formalización de la propiedad, desarrollo rural y vida digna para los campesinos», expresó.
En el caso del Catatumbo los agricultores se levantaron en huelga ante las promesas incumplidas del Gobierno, que hace cuatro años llegó a un acuerdo para iniciar los estudios de la Zona y el sustento de un plan de desarrollo sostenible en esta.
Sin embargo, ahora el Ministerio de Defensa subraya que el área contemplada se destinaría al acoplamiento militar.
En una reciente rueda de prensa en Bogotá la dirigente campesina Olga Lucía Quintero rechazó la posición gubernamental que supedita el tema de la Zona al proceso de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo.
Quintero apuntó que la Zona solicitada forma parte de un área que no pertenece ni a resguardos indígenas, reservas forestales o parques naturales.
El Gobierno no tiene voluntad. No sé cuál es el verdadero impedimento, si es porque faltan, según ellos, algunos trámites, aunque imagino que es por preservar e incrementar la entrada de las multinacionales en un área de más de 700 kilómetros cuadrados, apuntó.
La representante agraria relató que desde 1996 han intentado luchar por mayores oportunidades para los campesinos del Catatumbo y la respuesta, dijo, es que «nos asesinan y militarizan y silencian nuestras voces de protesta».
La lucha por las Zonas de Reserva fue abordada en un congreso con sede en marzo último en San Vicente del Caguán, Caquetá, donde cuatro mil campesinos defendieron esta iniciativa para proteger su soberanía alimentaria amenazada por el «hambre voraz del Gobierno para quitarnos nuestras tierras y entregarlas a las multinacionales». A la espera de una respuesta de las autoridades, los manifestantes del Catatumbo siguen en resistencia y reiteran que, aunque de momento no se declare esa Zona, al menos el Estado se comprometa a trazar una ruta eficaz para su creación.
Las Zonas dde Reserva definidas en el país en la actualidad disponen de seis áreas distribuidas en 831 mil hectáreas en seis departamentos, según cifras oficiales, y se proponen crear un mecanismo de integración rural, del cual dependerán más de 13 millones de campesinos colombianos.
