La Habana, 20 may (PL) Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) expresaron hoy optimismo en que la actual ronda de conversaciones con el gobierno de su país deje avances generadores de confianza en el proceso de paz instalado en Cuba.
«Nosotros somos optimistas y confiamos en que este noveno ciclo termine con anuncios que al país le den certeza de avance y fe en la posibilidad de la reconciliación», señaló la guerrilla en un comunicado, al continuar en el habanero Palacio de Convenciones las pláticas de paz.
Las FARC-EP ratificaron su demanda de una reforma agraria profunda en el país suramericano, en sintonía con las discusiones sobre el tema de la tierra, que han centrado las conversaciones desde su inicio en esta capital, hace seis meses.
Según los insurgentes, la cuestión agraria es clave para ponerle fin a décadas de conflicto armado en Colombia, donde «cada día el territorio destinado a la producción alimentaria se va reduciendo solamente para beneficiar al latifundio ganadero o a las economías extractivas».
A través del comunicado, las FARC-EP manifestaron su reclamo de que ese país recupere su capacidad de autoabastecimiento y sean beneficiados los campesinos, para quienes piden el resarcimiento de sus derechos económicos, políticos y sociales fundamentales.
La guerrilla criticó a los grandes medios de comunicación colombianos, a los cuales acusó de actuar «como entes dedicados a orquestar el desprestigio de un opositor» y a favor de «élites en el poder, mediante tácticas manipuladoras, filtraciones, maquillados sondeos y estadísticas acomodadas».
«El proceso de paz de la Habana no se ha salvado de este tipo de maniobras» advirtieron las FARC-EP.
Las pláticas para buscar el fin del conflicto armado en la nación sudamericana cumplieron este domingo seis meses, proceso en el que Cuba y Noruega cumplen el papel de garantes, y Venezuela y Chile el de acompañantes.
El tema agrario ha centrado el diálogo, con expectativas de las partes de avanzar en la agenda de seis puntos previamente pactada para el acercamiento, la cual incluye asuntos como la participación política, la atención a las víctimas y el problema de las drogas ilícitas, entre otros.
