La Paz, 16 may (PL) El presidente Evo Morales promulgó hoy la Ley 378, de Incremento de la Renta Dignidad, la cual beneficiará a cientos de miles de adultos mayores en el país, y cuestionó la posición de la Central Obrera Boliviana (COB).

El jefe de Estado destacó las diferencias entre la posición de la COB y el Gobierno, en cuanto a la Ley de Pensiones, a raíz del pedido de la organización obrera de exigir un aumento de la jubilación para los mineros a ocho mil bolivianos (mil 147 dólares) y a cinco mil (747 dólares) para el resto de los sectores.

«Hay compañeros de la COB que solo piensan en grupos privilegiados, y el Gobierno defiende el derecho de los trabajadores, de la mayoría de los trabajadores. Esa es nuestra diferencia», enfatizó.

Morales recordó también que «hemos aceptado la política para servir al pueblo. En estos momentos hay marchas y para mí sería fácil aceptar sus propuestas -las de la COB- para ganarme su confianza, pero hay que pensar en las futuras generaciones y no en las próximas elecciones».

«Es injusto que quienes ganan 40 o 50 mil bolivianos quieras jubilarse con el ciento por ciento, sin pensar en los que ganan mil bolivianos», reiteró.

El primer presidente indígena del país expresó que «hemos aprendido a ser responsables con la patria», y reiteró que «nuestra responsabilidad siempre será favorecer a los que ganan poco».

Lamentablemente estamos enfrentados con algunos compañeros, pero, eso sí, hay compañeros de la base que no se dejan confundir, afirmó Morales.

También hizo referencia a las últimas rondas de negociaciones con la COB y argumentó que los representantes de la organización obrera, tal vez mal asesorados, no contaban con argumentos técnicos ni financieros para sustentar sus propuestas.

«Aceptamos el diálogo y no tenían argumentos. Solo han dicho que es una decisión política. Y no podemos tener una decisión política si no hay realidad económica. No podemos engañar al pueblo», reiteró.

El mandatario convocó también «a defender la democracia, al proceso de cambio. A movilizarnos, a organizarnos» y alertó que «cuando algunos privilegiados quieren más privilegios, entonces se enfrentarán al Gobierno, pero lo importante es servir al pueblo».

El presidente recordó también la situación de miles de trabajadores del campo, explotados por años, sin jubilación, y obligados a trabajar desde niños hasta la muerte, una de las causas por las cuales se aprobó la nueva Ley.

Antes, solo el 0,2 por ciento de la población tenía una renta y ahora con la Renta Dignidad, y los bonos Juancito Pinto y Juana Azurduy se benefician tres millones de personas, casi el 33 por ciento de la población, finalizó.