Por Mario Esquivel
Caracas, 2 may (PL) El gobierno venezolano, en plena actividad tras la juramentación del presidente Nicolás Maduro, apunta hoy a la unidad cívico-militar frente a la estrategia de desestabilización promovida por sectores de la oposición.
Las autoridades lanzaron una iniciativa de gestión pública que considera el contacto directo con la población en los diferentes estados, la cual involucra al gabinete el pleno y contempla la aprobación de proyectos específicos.
Ese mecanismo ya se probó en Zulia y dejó como saldo al menos 70 propuestas avaladas por el propio mandatario, todas orientadas a dar respuesta a problemas de cada lugar.
De esa forma, el denominado gobierno de calle responde a los intentos de desconocer la institucionalidad del país que realizan organizaciones de la derecha venezolana.
La acción mas reciente de los adversarios del socialismo tuvo como escenario la Asamblea Nacional de Venezuela, donde en el plenario de debates legisladores de la bancada de la derecha generaron provocaciones, apoyadas en el rechazo a reconocer el triunfo del Gran Polo Patriótico (GPP) en las elecciones.
Maduro acudió a materiales audiovisuales mostrados por la televisión estatal, donde los diputados opositores quedaron en evidencia preparando las acciones en el parlamento.
Los materiales mostraron a legisladores de la derecha distribuyendo silbatos y cornetas e incluso uno de ellos se colocó un casco de motociclista antes del comienzo de las provocaciones.
Varios de los opositores lesionados se apresuraron a acudir al canal privado Globovisión para denunciar una supuesta agresión de parlamentarios socialistas.
Asimismo, mostraron videos grabados con teléfonos celulares sobre los presuntos ataques que sufrieron, sin tomar en cuenta la actitud asumida al mostrar en la sede del plenario un cartel con la consigna «Golpe al Parlamento».
El bloque opositor desconoce a Maduro como presidente de Venezuela y en reciprocidad, el titular de la Asamblea, Diosdado Cabello, consideró que tampoco se debe otorgar el reconocimiento a los diputados de la derecha.
Pero las intenciones van mas allá, reveladas cuando el mandatario dijo que los hechos en el legislativo son solo un elemento de los planes para desestabilizar el país.
Una segunda acción estaba prevista el 1 de mayo, pues se esperaba un encuentro entre las marchas convocadas por el gobierno y la derecha, lo cual fue frustrado por la decisión oficial de modificar el itinerario del bloque de trabajadores revolucionarios.
Derrotado en los comicios presidenciales del 14 de abril, el excandidato opositor Henrique Capriles acudió a la opción de desligitimar los comicios y apostar por la búsqueda de una salida en instancias internacionales, en clara alusión a la injerencia extranjera.
En respuesta, está el llamado a la paz y el trabajo constante lanzado por el gobierno, defensor de la continuidad de la obra social del Comandante Hugo Chávez.
