1777c3d07087d8dc17fc1be0a58395f6_XLpor Horacio Duque Giraldo

Hay generales del Ejercito colombiano filtrando información estrategia sobre el proceso de paz para facilitar la labor de sabotaje de Uribe Velez contra la Mesa de conversaciones de La Habana. Hay otros militares de alto rango que no comparten el fascismo del señor Uribe. Se dividen los militares.

Colombia entera se encuentra inmersa en un proceso de paz sin antecedentes para superar la cruenta guerra civil que padecemos desde hace décadas.
Los diálogos de la Mesa de La Habana tienen una enorme incidencia en el curso político nacional. Es un eje primordial de la actual composición de la nación.
Hay unos acuerdos y unas reglas establecidas entre las Farc y el gobierno para proteger las conversaciones y sus plenipotenciarios.
El traslado de miembros de las Farc a la Habana para adelantar las gestiones correspondientes es un aspecto muy delicado de todo este esquema.
Hasta el momento todo ha sido normal. Sin embargo, dado que cada arista está cargada de un potente sentido político con implicaciones universales, hasta una mala mirada puede alterar las cosas.
Ya hay un peligroso incidente que adquiere los niveles de un síntoma irregular.
Altos generales del Ejercito, enchufados con Uribe Velez y su nefasta retorica fascista, estan fluyendo datos e información hasta las toldas del comando del Puro Centro Democrático, donde hacen un intenso uso político para torpedear la paz y sabotear los diálogos.
A salido a relucir el nombre del General Jaime Rey para quien se anuncia una rápida y profunda investigación disciplinaria y penal porque amenaza la seguridad del Estado.
Rey, Jefe de operaciones del Ejército, es objeto de un análisis por filtraciones hechas por varios altos oficiales al señor Uribe Velez, a quien se considera un ídolo en algunas oficinas del Ministerio de Defensa, por sus ideas ultraderechistas y reaccionarias.
El señor Uribe, de la estirpe de los tres Caínes castaños, en contravía de un consenso mayoritario que ayer se expreso en multitudes por el 9 de abril, dio a conocer, de manera irresponsable, las coordenadas donde cesarían las operaciones militares para dar traslado a lideres guerrilleros de las Farc/EP en el Meta y Caqueta, facilitando su desplazamiento a Cuba como miembros plenipotenciarios.
Rey es portador de un código militar, el JEOPE-6, que manipula Uribe Velez a su antojo, porque tal es el descaro y la conducta irresponsable de estos militares enemigos de la paz. Que al parecer son varios.
Esta grave situación es un síntoma muy fuerte de lo que ya se ha señalado como una «corriente golpista» al interior de las Fuerzas Armadas para impedir, en una guerra de movimientos invertida, que la paz sea una realidad y las Farc se integren a la vida política normal como una fuerza revolucionaria que lucha por la democracia, la emancipación y el Socialismo del siglo XXI, en Colombia.
La sociedad civil y la política deben abrir el diálogo transparente con otros sectores y oficiales mas responsables del aparato armado para que su aporte sea constructivo en esta etapa de la historia de Colombia. Hay altos oficiales, sub oficiales y soldados que reflejan la mejor inteligencia y mentalidad de la nación que no quieren seguir en el papel de la conspiración retrograda que manipula Uribe Velez.
Pasto, 10 de abril del 2013.