Lima, 6 dic (PL) El agente peruano en la Corte de La Haya, Allan Wagner, negó hoy que Chile haya podido probar cuándo ni dónde se firmó el tratado bilateral de límites marítimos que alega existe, en un litigio en la Corte Internacinal de Justicia.

En declaraciones a estaciones de televisión y radio desde La Haya, el veterano diplomático comentó así la primera de dos jornadas de alegatos chilenos, en la fase oral del proceso, en la que Perú expuso los suyos el lunes y martes pasados.

Consideró que los representantes chilenos solo repitieron el supuesto de que la Declaración Tripartita de Santiago (con Ecuador) de 1952, que proclama la jurisdicción sobre 200 millas desde las costas, es un tratado de límites laterales.

«Hasta ahora Chile no nos prueba cuándo y dónde se firmó el tratado de límites marítimos con Perú. Por nuestra parte, creemos haber probado con amplitud en nuestras exposiciones orales que la Declaración de Santiago no es un tratado de límites», aseveró.

Destacó, además, el tono alturado de las exposiciones del equipo chileno, encabezado por el agente Alberto van Klaveren, que «es lo que corresponde a dos países hermanos que tienen una controversia por resolver, no un pleito».

Entretanto, en Lima, las reacciones ante los primeros alegatos chilenos fueron de crítica, como la del jurista Enrique Bernales, quien dijo que Chile erró al sostener que la Declaración de 1952 es un tratado porque esa era la intención no expresa de los firmantes (Chile, Ecuador y Perú).

«Ahí hay una equivocación porque los Estados no tienen derechos subjetivos, eso sólo les corresponde a las personas; los Estados tienen derechos objetivos», explicó.

Más duro aun fue el jurista Aníbal Quiroga, al afirmar que Chile incurre en un sofisma o argumento falso al sostener que existe un tratado bilateral de límites y reconocer la competencia de la Corte de La Haya, que sólo rige cuando no existen tratados.

«Si hubiese un tratado de límites, el tribunal sería incompetente, porque el Pacto de Bogotá (1948) establece que la Corte de La Haya no tiene competencia cuando dos Estados ya han fijado sus límites», afirmó.

Según Quiroga, Chile aceptó la competencia de la corte porque sabía que los límites no estaban definidos, pues, de estarlos, hubiera planteado una excepción de competencia del tribunal (un pedido de que se inhiba) y no lo hizo.