Lima, 21 nov (PL) El presidente de Perú, Ollanta Humala, ratificó hoy su negativa a amnistiar a presos por el delito de terrorismo, mientras su antecesor, el conservador Alan García, pidió la proscripción de un grupo de exalzados que buscan legalizarse.
En un acto público en la norteña ciudad de Trujillo, el jefe de Estado se refirió al tema en un discurso en el que felicitó a los estudiantes que ayer participaron en una marcha de rechazo al Movimiento por la Amnistía y los Derechos Fundamentales (Movadef).
El grupo de exalzados de Sendero Luminoso y jóvenes seguidores predica por la libertad del jefe del grupo armado Sendero Luminoso, Abimael Guzmán, y acata la orden de este a sus huestes, de dejar las armas, tras su captura, hace 20 años.
Humala felicitó a quienes marcharon ayer «para decirle basta ya al terror y la inseguridad porque eso es lo que tenemos que hacer» y señaló que la población no debe ser indiferente a la actividad de una minoría que promueve la violencia y pide la excarcelación de terroristas.
«Y eso no lo vamos a permitir, no vamos a dialogar con el terrorismo, vamos a acabar con la subversión. Ese es un compromiso», añadió aludiendo a la escisión senderista que desacata la orden de Guzmán y se mantiene operando en un agreste territorio del centro del país.
Entretanto, el expresidente Alan García pidió la ilegalización de Movadef, grupo que ha intentado inscribirse como partido para participar en elecciones, sin lograrlo por el rechazo del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) a la inclusión en su estatuto, del «pensamiento Gonzalo» (seudónimo de Guzmán) que guiaba las acciones de Sendero Luminoso.
García clamó además por la extradición de quienes se manifiestan en el extranjero por la libertad de Guzmán e ilegalizar también a todo aquel que justifique las acciones realizadas por Sendero Luminoso o que pida que la sociedad deje de sancionar «con mayor severidad a los terroristas».
Diversos analistas sostienen que tema Movadef es magnificado y utilizado en el marco de una campaña conservadora contra las posiciones progresistas y de fines autoritarios y de represión generalizada.
De otro lado, el primer ministro, Juan Jiménez, confirmó la próxima presentación de un paquete de reformas legales para endurecer la legislación antiterrorista.
Admitió de otro lado que la presencia de Movadef en las universidades corresponde es pequeña aunque muy ruidosa y violenta, y planteó dar facultades legales a los rectores para la expulsión de esos elementos y para una más expedita intervención de la policía en esos centros académicos.
El presidente del JNE, Francisco Távara, llamó a los partidos legales a evitar la infiltración del Movadef, en los comicios regionales y municipales de 2014, que el grupo pretende, según jefe de la gubernamental Oficina de Diálogo sobre conflictos sociales, Vladimiro Huároc.
