Washington, 2 nov (PL) El presidente Barack Obama se anotó hoy otro punto electoral con el respaldo a su reelección por parte del alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, un político que fue demócrata, después republicano y al final independiente-cuasi-liberal.

Bloomberg, al explicar su adhesión a la campaña de Obama, alegó que el mandatario es la mejor opción ejecutiva estadounidense para enfrentar los preocupantes cambios climáticos que indujeron la reciente gran tormenta Sandy.

El voto de confianza anunciado por el intendente de la mayor ciudad norteamericana representa un impulso adicional en las urnas para el gobernante, que buscará derrotar en las urnas el martes a su rival republicano y exgobernador, Mitt Romney.

La devastación causada por el huracán esta semana en Nueva York me hizo pensar en que estas elecciones presidenciales deben incluir temas importantes como el cambio climático, y en ese punto Obama tiene una mejor percepción, sostuvo Bloomberg.

Hace seis días el exsecretario de Estado Colin Powell, de militancia republicana, confirmó que el día 6 en las elecciones generales también votará por el presidente demócrata.

Powell corroboró sus declaraciones durante una entrevista con el programa de amplia audiencia This Morning, de la cadena CBS News, y su comentario tuvo repercusión en la mayoría de noticiarios vespertinos.

«El primer martes de noviembre estaré votando por Obama y por el vicepresidente Joe Biden. Tengo planes de alinearme con ellos en 2012, como mismo hice en 2008,» subrayó quien fue canciller durante el gobierno de George W. Bush.

Esta administración heredó en 2009 una economía en pleno declive, la fue sacando de la sima y con el tiempo hemos ido ganando altitud, aunque quedan algunos problemas por resolver, opinó el general retirado de cuatro estrellas.

En agosto Obama obtuvo igualmente el respaldo del exgobernador republicano de Florida Charlie Crist, quien en 2010 perdió unas elecciones para el Senado por el gremio político opositor y luego comenzó a cortejar la bandera demócrata.

Las votaciones nacionales serán en cuatro días y además de la renovación de la Casa Blanca se someterán al arbitrio de las urnas cambios para un tercio del Senado federal y los 435 puestos de la Cámara de Representantes.