Madrid, 1 nov (PL) La Unión General de Trabajadores (UGT) de España denunció hoy la pretensión del gobierno conservador de Mariano Rajoy de coartar la acción de las centrales obreras, de cara a la huelga general del próximo 14 de noviembre.

En un comunicado, la UGT reaccionó así a las palabras del ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, quien la víspera anunció su intención de eliminar la excepción legal que exime a los partidos políticos y los sindicatos de responsabilidad penal.

Indicó que el marco legal vigente regula perfectamente el régimen de responsabilidades de las asociaciones gremiales, a través, sobre todo, de la Ley Orgánica de Libertad Sindical.

A juicio de la UGT, una de las dos centrales obreras mayoritarias de este país junto a Comisiones Obreras, la proyectada reforma impulsada por el Ejecutivo del derechista Partido Popular (PP) busca incidir en las protestas y en la oposición a las políticas de Rajoy.

El Gobierno pretende amedrentar a los ciudadanos por su participación en huelgas y manifestaciones, remarcó, tras acusar al PP de llevar a cabo una pertinaz labor de deslegitimación de las agrupaciones que representan a los trabajadores.

Los sindicatos cumplen las leyes y ni una sola norma les exonera de su cumplimiento, como sí ha permitido el Gobierno con los presuntos defraudadores fiscales, subrayó el texto.

El titular de Justicia hizo ante la opinión pública una injusta acusación contra los representantes de los trabajadores, a los que se criminaliza sin razón, pues ninguno está o ha estado por encima o al margen de las leyes ni lo ha pretendido nunca, argumentó.

Para la UGT, resulta llamativo que el ministro hiciera este anuncio el mismo día (por ayer) en que los gremios registraron ante el Ministerio de Empleo la convocatoria oficial de huelga general para el venidero día 14.

La medida de fuerza se enmarca en la jornada de acción continental que la Confederación Europea de Sindicatos fijó para esa jornada en toda la Unión Europea (UE) contra los duros recortes sociales puestos en marcha por los gobiernos de los estados miembros de ese bloque.

Además de coincidir con el que se realizará en la vecina Portugal, el de España será el segundo paro general que soporta Rajoy, luego del celebrado el pasado 29 de marzo, a escasos tres meses de su llegada al poder.