Por Luisa María González García
La Habana, 23 oct (PL) Cuba condena todos los métodos y acciones terroristas, sin importar quien los cometa o las justificaciones que se esgriman, incluyendo actos realizados por estados, afirmó hoy Rodolfo Benítez, subdirector de Asuntos Multilaterales de la Cancillería.
En entrevista con Prensa Latina, el diplomático detalló las acciones concretas del país para enfrentar ese flagelo, como la aprobación en 2001 de la Ley 93, que tipifica todos los actos de terrorismo internacional como delitos graves y establece sanciones severas contra los autores.
Benítez enfatizó que la Isla ha apoyado las resoluciones sobre el terrorismo aprobadas en las Naciones Unidas y las aplica de manera estricta.
A partir de la inexistencia de una definición legal de ese flagelo aceptada por todos, Cuba aboga de manera activa por una convención global que lo defina claramente e incluya al terrorismo de Estado como parte del concepto, apuntó el funcionario.
Sin embargo -continuó-, la oposición occidental, principalmente de Estados Unidos, a incluir esta figura dentro de la definición ha demorado las negociaciones, a pesar de lo cual el gobierno cubano continúa promoviendo la convención.
Con respecto a la inclusión de Cuba en la lista de países supuestamente terroristas elaborada por Estados Unidos, Benítez la consideró vergonzosa y una decisión políticamente motivada, con el propósito de intentar justificar la continuidad del bloqueo impuesto a la Isla por más de medio siglo.
«El doble rasero de Washington queda demostrado, puesto que mientras nos incluye en esa lista, trata de obviar que nuestro país ha sido víctima como probablemente ningún otro de acciones terroristas, en su mayoría organizadas y financiadas desde el mismo territorio estadounidense», argumentó.
Según datos oficiales, alrededor de tres mil 500 cubanos han muerto y más de dos mil quedaron incapacitados como resultado de actos terroristas promovidos por Estados Unidos desde el propio triunfo de la Revolución, en 1959.
Otro elemento que evidencia la doblez moral de la Casa Blanca es que permite a reconocidos terroristas permanecer en ese país impunemente, como el caso de Luis Posada Carriles, responsable de la voladura en 1976 de un avión civil cubano con 73 personas a bordo, señaló el funcionario.
Benítez también manifestó que Washington no ha respondido la propuesta cubana, realizada en 2001, de suscribir un programa bilateral para enfrentar el terrorismo.
El diplomático aseguró que para la política exterior cubana continuará siendo prioridad la disposición a cooperar en materia de combate al flagelo, así como la denuncia de acciones unilaterales que obstaculizan ese propósito.
