Caracas, 19 Oct. AVN.- Este viernes, China inició maniobras navales conjuntas entre el Servicio de Guardacostas y la Administración Pesquera, en aguas cercanas a las islas Diaoyu, sujetas a una crisis entre ese país y Japón, pues ambos reclaman la soberanía del archipiélago.
La agencia estatal de noticias Xinhua, tomó declaraciones de un portavoz de las fuerzas navales chinas quien expresó que estos movimientos navales, apuntan a mejorar la coordinación entre el Servicio de Vigilancia Marítima y para efectivizar la respuesta en caso de emergencias en la misión de salvaguardar la soberanía territorial e intereses marítimos, indicó Prensa Latina.
La fuente no hizo referencia directa a Japón, pero denunció que «naves extranjeras» han interferido y amenazado a embarcaciones chinas, tanto pesqueras como de guardacostas, cuando estos cumplían sus labores cerca de las islas.
Las maniobras incluyen recorridos con naves de guerra y la prueba de planes de contingencia, en los que participarán ocho aviones y 11 unidades de la Flota del Mar de China Oriental, entre ellas la fragata tipo 054A «Shou Zhan», que posee con diseño antirradar y misiles antibuque y antisubmarinos, además de un helicóptero.
En días pasados, los Estados Unidos, que aunque oficialmente se declaran neutrales en el conflicto, enviaron portaaviones a la zona, generando una fuerte tensión en la región y mayor preocupación al gobierno chino.
De acuerdo a la agencia Efe, EE.UU y Japón anunciaron la realización de maniobras conjuntas en el área para principios de noviembre; al respecto, el gobierno de Beijing, en palabras de su portavoz del Ministerio de Exteriores, Hong Lei, refirió el pasado lunes 15, que mantener «la paz y estabilidad» en la región Asia Pacífico beneficia al interés común y, por ello, instó a no incrementar las tensiones en la zona».
Adicionalmente, anunció que observarán «de cerca» estos ejercicios conjuntos y «se reservarán» el derecho de respuesta, en caso de que la tensión escale.
El archipiélago de Diaoyu, ha sido objeto de disputa entre Japón y China, especialmente después del 11 de septiembre pasado, cuando Tokio anunció la compra a un supuesto propietario japonés de tres islas de este archipiélago, desatando el enojo de Beijing, que lo calificó como una violación de su soberanía.


