Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombina (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) ratificaron en un Comunicado su rechazo al Marco Legal para la Paz aprobado por el Congreso neogranadino el pasado mes de junio y a pocos días de iniciar los diálogos con el gobierno de Juan Manuel Santos.

Las instancias centrales de ambas organizaciones insurgentes, que desde 2009 manifestaron disposición al accionar conjunto, advirtieron que la paz no se alcanzará con un ultimátum «a partir de la idea vana de que la paz sería el producto de una quimérica victoria militar del régimen».

«Nuestra voluntad de paz radica en el convencimiento de que el destino de Colombia no puede depender de los intereses ruines de la oligarquía», agregaron.

El Comando Central del ELN y el Secretariado del Estado Mayor Central, FARC-EP reiteraron que «con demagogia y amenazas de represión», así como la compra de material bélico y entregando «el país al pentágono», no se pondrá fin al conflicto: «No es con planes guerreristas y de tierra arrasada, como el «Plan Patriota» o el «Espada de Honor» como se logrará la reconciliación de los colombianos».

La paz, insistieron en la «declaración política» difundida este jueves, pasa por la «solución a los problemas sociales y políticos que padecen las mayorías por cuenta del terrorismo Estado de la casta gobernante».