Caracas, 24 Sep. AVN.- El Ejército de Liberación Nacional (ELN) ratificó su disposición de sumarse al diálogo de paz entre el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), pautado para el próximo mes de octubre.

“El espacio idóneo para encontrarnos es en torno a las mesas y espacios de conversaciones de paz, el cual concebimos como un proceso dinámico y abierto a toda la Nación, donde las aspiraciones de paz de las mayorías, superen las amenazas de una minoría decidida a obstaculizar cualquier fórmula de entendimiento y así prolongar la guerra”, señala el ELN a través de una carta enviada a Colombianas y Colombianos por la Paz (CCP).

En la misiva, el grupo insurgente señala que “es necesario llenar de propuestas el proceso de paz, sumando su energía al torrente de esperanza y dignidad que para las clases populares significa, pues son ellas las que merecen las mejores condiciones para que la paz no sea la de los cementerios, el hambre y la sumisión, sino la de los frutos generosos de un país de bienestar para las y los trabajadores, para los despojados y desplazados, para quienes han sufrido tanto en esta guerra de medio siglo”.

En el texto, en respuesta a otra misiva enviada por CCP al ELN, manifiestan que en Colombia es primordial regenerar la política, pues “es elemental para construir espacios y medios para un proceso de paz sólido. Sin una mínima ética, es imposible avanzar”.

El grupo señala que el Marco Legal para la Paz aprobado por el Congreso colombiano es “contradictorio” porque “no consultó la opinión de la insurgencia, parte natural en el desenvolvimiento de cualquier intento de paz, ni tuvo una verdadera discusión pública y además desconoce principios básicos de derecho y de trato político que deben ser tenidos en cuenta para restablecer las mínimas condiciones hacia una solución racional, participativa, no represiva, ni denigrante”.

Agrega que este marco jurídico “abre la puerta a la impunidad de crímenes cometidos contra el pueblo por políticos, militares, policías y paramilitares; y no reconoce plenamente la realidad del delito político y del derecho internacional”.

El ELN señala que temas como “la justicia transicional y el derecho humanitario” no se contemplan en el diálogo.

Abogan por la humanización del conflicto “mucho más cuando el gobierno se niega a cesar el fuego y las hostilidades”.

Precisan que “la humanización de la guerra es necesaria mientras se acaba con el conflicto, prepara condiciones para allanar obstáculos y generar confianzas en la salida política entre partes que asumen los derechos de la población respetándola y respetando los derechos de los combatientes caídos o capturados”.

El ELN manifiesta que “es urgente que las organizaciones populares y sociales, entre ellas Colombianas y Colombianos por la Paz, se hagan partícipes y organicen sus agendas, estudios y asesorías a la mesa con sus representantes y delegados, con quienes han estado trabajando desde años atrás”.

Por ello, invitaron a todas las organizaciones y colombianos a que “acompañen al conjunto de los esfuerzos por la paz que se están desplegando y que lo hagan con las recomendaciones, investigaciones y facilitaciones que estimen más acertadas para el logro de este noble e ineludible objetivo que es la paz con justicia social”.

Asimismo, llaman “a desarrollar una labor diplomática, política y comunicacional que conlleve al acompañamiento internacional y a verdaderas garantías de seguridad y respeto a todos los que deben participar en el desarrollo de un proceso de paz para una Colombia en bienestar y con futuro de libertad”.

El ELN realizó negociaciones de paz con el gobierno del expresidente Ernesto Samper (1994-1998), que tuvieron lugar en España y Alemania.