Trípoli, 20 sep (PL) Los cruentos disturbios de la semana pasada en la ciudad libia de Bengasi (noreste) cobraron hoy una víctima inesperada, el jefe de los servicios secretos en la zona, quien renunció a su cargo «por disputas».
Hay problemas en el Ministerio del Interior, las condiciones de trabajo no son las mismas de antes (del ataque al consulado estadounidense), adujo Fawzi Wanis al Gadafi para explicar su dimisión.
Bengasi fue escenario el martes de la semana pasada de un violento ataque contra el consulado de Estados Unidos en el que murieron el embajador de ese país y tres funcionarios, dos de ellos miembros de un cuerpo naval de elite especializado en espionaje de combate y misiones secretas.
«Hay disputas entre los servicios (secretos)», aseguró el dimitente, que ocupaba el cargo de jefe del Comité Supremo de Seguridad, un ente formado tras el derrocamiento del líder libio Muamar el Gadafi el año pasado por una ofensiva militar de la Organización del Tratado del Atlántico Norte.
A fines de agosto, el ministro del Interior libio, Fawzi Abdelali, renunció a su cargo en medio de severas críticas por la inercia oficial ante la destrucción de un templo de musulmanes sufíes en esta capital por islámicos salafistas.
El titular retiró su dimisión días después por «considerar que haría más daño que bien en las actuales circunstancias», según explicó en un comunicado.
Libia vive una etapa de violencia soterrada entre integrantes de la cúpula gobernante, enzarzados en violentas pugnas de la distribución de parcelas de poder.
La llegada al país de un contingente de 50 infantes de Marina estadounidenses y de un grupo de agentes especiales del Buró Federal de Investigaciones, encargados los primeros de asegurar las instalaciones diplomáticas de Washington y, los segundos, de las pesquisas para encontrar a los organizadores del asalto al consulado en Bengasi ha sido causa de críticas.
A principios de semana, portavoces oficiales reportaron el arresto de decenas de personas a quienes describieron como sospechosos del ataque e incendio de la sede consular estadounidense.,
En la sangrienta protesta por la difusión en el ciberespacio de fragmentos de una película considerada ofensiva para el Islam, tomaron parte miles de indignados.
