México, 30 ago (PL) Una dilatada sesión del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación continúa hoy el análisis del juicio de solicitud para invalidar los comicios presidenciales del 1 de julio en México, cuyo proyecto de conclusión pide desestimar este recurso.
Al comenzar la discusión del juicio, en el que la coalición de izquierdas Movimiento Progresista demanda invalidar esta elección, Salvador Olimpo Nava, integrante de la comisión encargada de elaborar el documento preliminar de sentencia, propuso desestimar la impugnación.
De acuerdo con la autoridad electoral se determinó que la alianza del candidato Andrés Manuel López Obrador estableció supuestas causales que no fueron comprobadas.
Entre los agravios presentados por el Movimiento Progresista están la adquisición encubierta (de publicidad) en radio y de televisión, y que el Instituto Federal Electoral (IFE) desatendió su obligación de vigilar el contenido de los mismos.
Además, que la resolución de las quejas promovidas en la Unidad de Fiscalización del IFE, en materia de rebase de topes de campaña no detalla los trámites seguidos por esta Unidad.
La coalición menciona a diversas empresas que supuestamente vendieron espacios al Partido Revolucionario Institucional (PRI), para la propaganda encubierta en beneficio de su candidato Enrique Peña Nieto en Televisa, Radio Fórmula, Organización Editorial Mexicana y otros medios.
Cada uno de los magistrados realiza la exposición de sus argumentos respecto al proyecto de sentencia que se evalúa.
Según la magistrada María del Carmen Alanís, las conclusiones a las que se arriban en el proyecto que se somete «a nuestra consideración parten de un marco constitucional y legal».
Dijo que vota a favor del proyecto presentado para desestimar la impugnación del Movimiento Progresista y consideró que el trabajo realizado en el Tribunal «ha sido un estudio exhaustivísimo».
También, acotó, se realizó «el análisis puntual de todas y cada una de las pruebas que se ofrecieron y se aportaron». En la totalidad de los elementos no existen evidencias sobre compra y coacción del voto, por lo tanto no se afectó el resultado de la elección, subrayó Alanís.
Reiteró que no se demuestra la violación de principios constitucionales. Por lo tanto es infundada la petición de invalidar los comicios, acotó.
Peña Nieto resultó el candidato triunfador de la jornada electoral de julio a la que concurrieron más de 50 millones de mexicanos, con el 38,21 por ciento de los votos, seguido de López Obrador, con 31,59.
De resultar aprobado el proyecto que se analiza, concluye la penúltima etapa de este proceso con el cual se pretende resolver la impugnación para finalmente validar los comicios en sentido general y entregar al candidato vencedor la certificación de presidente electo, con plazo hasta el 6 de septiembre.
