Caracas, 14 Jun. AVN.- La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, consideró este jueves que la cuestión de soberanía sobre las Islas Malvinas «es un desafío a nosotros mismos, a los organismos internacionales y a los gobiernos para ver si somos capaces de superar los prejuicios y los clichés que ya no son ni volverán a ser».

«Lo que pretendemos es dejar atrás esa historia del colonialismo y construir una nueva historia en base al diálogo. No estamos pidiendo que nos den la razón, sólo queremos sentarnos en una mesa a dialogar», agregó Fernández, quien presentó la demanda de su país en la reunión del Comité de Descolonización de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que se lleva a cabo en la ciudad estadounidense de Nueva York.

Durante su intervención, la mandataria argentina leyó varios documentos secretos que demuestran que durante el tercer mandato de Juan Domingo Perón hubo voluntad por parte de Buenos Aires e Inglaterra para entablar negociaciones en torno a la soberanía del territorio insular, ubicado cerca del territorio continental de Argentina.

Sin embargo, lamentó que esas conversaciones se hubiesen abortado tras la muerte de Perón y el golpe de Estado perpetrado dos años después, porque constituían un esfuerzo que se adaptaba a los términos planteados por las resoluciones de Naciones Unidas.

«¿Qué culpa tenemos los argentinos de lo que nos pasó a partir del 24 de marzo de 1976?», cuestionó la Jefa de Estado, quien recalcó la solidaridad expresada a Argentina por todos los países de la región «porque también se trata de un asunto de autodefensa».

Indicó que una muestra de que su gobierno ha propiciado el mejor ambiente para que no existan hostilidades es que existen vuelos semanales a Malvinas de la aerolínea bandera de argentina, se promueven leyes inmigratorias libérrimas y persiste «el respeto por los derechos del otro, derechos de igualdad, de libertad, de expresión».

«Esta no es solamente una cuestión bilateral, se trata de una cuestión global», acotó la mandataria, quien criticó la inequidad que existe en organismos multilaterales como Naciones Unidas donde «si uno es miembro permanente puede o no respetar una resolución».

Recordó que Naciones Unidas ha emitido 11 resoluciones con respecto a la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, mientras que el Comité de Descolonización ha aprobado 29, pero ninguno fue cumplido por Gran Bretaña, país que es miembro permanente del Consejo de Seguridad

«El hecho de que Reino Unido no respete las resoluciones afecta el orden global, a las posibilidades de tener un mundo más justo, más igualitario», sostuvo Fernández, luego de hacer un llamado a entender que la realidad mundial ha cambiado: «Estamos en una época diferente y muchos no lo quieren ver».