Quito, 20 may (PL) Más de mil 110 millones de dólares obtendría Ecuador por erradicar el trabajo infantil, pues un niño con vida laboral informal termina con cuadros graves de salud y escasos aportes en su adultez por carecer de formación profesional.
Una proyección presentada en el libro «El trabajo infantil en Ecuador», de los autores Fánder Falconí y Juan Ponce, señala que en los próximos 20 años empezando desde 2010 los beneficios pueden ser significativos si se alcanza cobertura universal de educación básica. Unido al anterior, los autores subrayan el objetivo de lograr el 75 por ciento de matrícula en bachillerato hasta 2015.
La publicación detalla que Ecuador experimentó una importante reducción de la incidencia del trabajo infantil, el cual entre 2004 y 2009 se reduce del 16 al 10 por ciento, gracias a intervenciones como la del Programa de Erradicación del Trabajo Infantil.
Este programa, a cargo del Ministerio de Relaciones Laborales, invirtió 732 mil 451 dólares en este período, logró retirar de los basurales a dos mil 14 niños y adolescentes y se ejecutaron tres mil inspecciones a empresas para controlar el empleo de niños.
El texto presentado en Quito, fue analizado por sus autores, Fander Falconí, titular de la Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo (Senplades) y Juan Ponce, subdirector académico de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso).
Según la publicación, por cada año adicional de escolaridad, los ingresos laborales se incrementan en un 11 por ciento, y el entorno educativo incluiría también una cultura de salud, con madres mejor educadas y menores tasas de fecundidad e hijos mejor alimentados.
Tamara Merizalde, representante del Ministerio de Inclusión Económica y Social, indicó que existen 43 formas de trabajo que someten a los menores de edad a condiciones infrahumanas.
Falconí recordó que la reducción de la explotación laboral en niños se ejecuta en cumplimiento del Plan Nacional de Desarrollo y del Buen Vivir, que identifica los riesgos puntuales de las principales actividades y empresas que demandan mano de obra infantil.
Ana María Larrea, subsecretaria de Senplades, informó que en las provincias de Manabí y Guayas se registra la tercera parte del total de niños trabajadores, debido a que son sectores donde predominan las bananeras y los espacios agrícolas.
lac/prl
